VINDICACIÓN DEL MARXISMO

1192998997_f1989, caía el Muro de Berlín. Comenzaba la reescritura de la historia por parte de la Burguesía. Se comenzaba a acallar las luchas, empezando por la misma Alemania. Nunca hubo “reunificación”. Las masas cuando salieron en la RDA lo que pedía además de la unidad alemana no era otra cosa que la profundización de las conquistas sociales y más democracia directa. Lo que si hubo de verdad, que a la sazón el canciller H. Kolh inició el camino de la anexión de la RDA y la privatización de la propiedad estatal. Y mientras tanto Alemania Federal tuvo el beneplácito, por parte de la UE, para no cumplir con el déficit durante varios años. Vendrían después las guerras balcánicas y la desintegración de la Yugoslavia de Tito. Y de nuevo la reestructuración capitalista pasaba por la apropiación privada de la propiedad social de las distintas repúblicas de la Federación.

En Occidente Fukuyama hablaba del “Fin de la Historia”. El capitalismo salía triunfante y la izquierda se quedaba desarmada. Mientras los “nuevos filósofos” en vez de llevar a cabo una crítica de la izquierda, inician un asalto a la ideología marxista. ¡No había de quedar nada! El culpable ya no era Stalin sino que había que terminar con Marx [causalidades de la vida, este demonio desaparece del currículo de la LOMCE]. El “gran relato” había de desaparecer y el “post” hacía su aparición en la filosofía para devenir un pastiche. Pero si abandonamos el gran relato, si abrazamos el “post” y sin encima nuestra crítica a los regímenes stalinistas se ha basado en “culto a la personalidad” introducida por el filósofo L. Althusser nos ocurrirá que caeremos en explicaciones psicologistas y abandonaremos el método marxista del materialismo histórico.

Resistencia y Formación

Ha sido tiempo de resistencias, de recuperación de la memoria y de formación. Como decía Spinoza “no se trataba ni de reír ni de llorar, sino de comprender”. Y para una generación que nos impregnamos de un “marxismo abierto” esto es fundamental. Recuerdo que uno de los libros que más influyó en nuestra generación fue el de E. Mandel, El capitalismo tardío”. Un libro que nos devolvió al método de la economía marxista. Donde aprendimos como se desarrollaba el capitalismo contemporánea y hacia donde caminaba. Donde nos enseñaba la “estructura del mercado capitalista”. Y por qué y cómo se producen las crisis periódicas de dicho modo de producción. Pero también era necesario volver a leer a los clásicos y fundamentalmente a Leon Trotsky. Era el momento de leer sus análisis económicos y sobre todo sus análisis de la sociedad soviética. Es en dicho momento, ya en el inicio del siglo XXI cuando cae en mis manos un párrafo “clarividente” de su última obra donde de manera profética sentencia: “La caída del régimen soviético provocaría infaliblemente la de la economía planificada y, por tanto, la liquidación de la propiedad estatalizada. El lazo obligado entre los trusts y las fábricas en el seno de los primeros, se rompería. Las empresas más favorecidas serían abandonadas a sí mismas. Podrían transformarse en sociedades por accione o adoptar cualquier otra forma transitoria de propiedad, tal como la participación de los obreros en los beneficios. Los koljosses se disgregarían al mismo tiempo, y con mayor facilidad. La calidad de la dictadura burocrática actual, sin que fuera reemplazada por un nuevo poder socialista, anunciaría también el regreso al sistema capitalista con una baja catastrófica de la economía y la cultura” [Leon Trotsky, La revolución traicionada, p. 220)

Análisis profético antes de morir asesinado. Pero la realidad supera normalmente las conclusiones teóricas. Como así nos relata Ted Grant en su impresionante historia de la Unión Soviética [Rusia. De la Revolución a la contrarrevolución] donde analiza todo el periodo de la Perestroika y el papel de las reformas de Gorbachev: “El programa de desnacionalización empezó, lógicamente, con los pequeños talleres y lo que hoy en día se llama el sector de servicios… La desnacionalización de las empresas más grande empezó en 1992 cuando acciones de 18 empresas fueron “vendidas” a cambio de vales de privatización, que fueron regalados a cada ciudadano ruso. Sobre el papel, durante 1993 se privatizaron de esa manera 8.010 empresas medianas y grandes. Entre todas ellas, emplean 8,3 millones de obreros, dos quintas partes de la fuerza de trabajo manufacturera en Rusia”. A todo esto habría que añadir las políticas de ajuste estructural implementadas por el FMI con respecto a Rusia y demás países del bloque soviético; que convierten a esta institución en una de las mayores responsable en el retroceso económico, social y cultural de todo el bloque.

Tiempo también de formación de leer y releer filosofía marxista, cayendo en mis manos uno de esos libros que uno no suele dejar porque se convierte en fuente de investigación constante. Con la ocasión de celebrar el 150 aniversario del libro “Dialéctica de la Naturaleza” el pensador marxista y dirigente político Alan Woods escribe “Razón y Revolución” donde sienta los cimientos de la filosofía marxista en un diálogo con las ciencias contemporáneas. Libro que profundiza el pensamiento de Marx y Engels delimitando las diferencias de la filosofía marxista con respecto al espiritualismo y a ciertos reduccionismo, como el “darwinismo social”, base ideológica del neoliberalismo

Es la política económica, idiotas

Para el neoliberalismo triunfante el capitalismo es el paraíso, el fin de la historia. Las clases han desaparecido, solo existe el capital. Menuda ironía, considerar al trabajador como capital humano; para poco después decir que como “capital”[humano] ha de arriesgar en el mercado, como hace el capital. Pero a continuación defender que, como capital [humano], si no arriesga es un vago y culpable de su situación

Volvamos a los clásicos, volvamos a los escritos sobre economía de Leon Trotsky. Pero lo primero y fundamental recuperemos la terminología marxista. El capital no compra el trabajo, “lo que compra es la capacidad de trabajo” de un ser humano. Y a dicha capacidad se le denomina fuerza de trabajo.

Ya Mandel en el libro citado nos dice que el capital funciona gracias a las crisis que él mismo provoca. Mandel acepta las tesis de Kondratieff y nos habla de las Ondas largas. No es cuestión de adentrarnos en estas cuestiones. Tan solo decir con Leon Trotsky que lo que interesa de las crisis es la cuestión política: “los efectos políticos de una crisis (no solo la extensión de su influencia sino también su dirección) están determinados por el conjunto de situaciones política existente y por aquellos acontecimientos que preceden y acompañan la crisis, especialmente las batallas, los éxitos o fracasos de la propia clase trabajadora, anteriores a la crisis” El capitalismo siempre funciona a base de auge, depresión y crisis, desarrollando ciclos de recesión, estancamiento y auge.

Pero el marxismo no puede quedarse en este tipo de mecanicismo y reduccionismo. Lo importante es el factor subjetivo y la curva del desarrollo capitalista puede moverse hacia arriba o hacia abajo. Trotsky tenía en mente que la crisis es consustancial al sistema económico del capitalismo. No puede vivir sin ella:

La alternancia de las crisis y los booms, con todos sus estados intermedios, constituye un ciclo o uno de los grandes ciclos del desarrollo industrial. Cada ciclo abarca un período de ocho, nueve, diez, once años. Si estudiamos los ciento treinta y ochos últimos años, percibimos que a este período corresponden dieciséis ciclos. A cada ciclo corresponde, en consecuencia, poco menos de nueve años: ocho años cinco octavos. Por razón de sus contradicciones interiores, el capitalismo no se desarrolla en línea recta, sino de manera zigzagueante: ora se levanta, ora cae. Es precisamente este fenómeno el que permite decir a los apologistas del capitalismo: “Desde que observamos luego de la guerra una sucesión de booms y crisis, se desprende que todas las cosas están trabajando juntas para lo mejor del capitalismo. El hecho de que el capitalismo continúe oscilando cíclicamente luego de la guerra indica, sencillamente, que aún no ha muerto y que todavía no nos enfrentamos a un cadáver. Hasta que el capitalismo no sea vencido por una revolución proletaria, continuará viviendo en ciclos, subiendo y bajando. Las crisis y los booms son propios del capitalismo desde el día de su nacimiento; le acompañará hasta su tumba

Lo que sucede es que el capitalismo- en su actual etapa senil y decadente- cada vez ahonda más profundamente en la barbarie y además poniendo ya en peligro no solo a la clase trabajadora sino a la especie humana y al planeta.

* Artículo publicado en la UNED (Vila-Real)

JAVIER MÉNDEZ- VIGO HERNÁNDEZ

Doctor en Filosofía

Coordinador de Esquerra Socialista del PSPV-PSOE de Castelló

BIBLIOGRAFÍA

Grant, Ted (1997), Rusia. De la revolución a la contrarrevolución Fundación Federico Engels. Madrid

Mandel, Ernest (1979), El capitalismo tardío Editorial Era México

Samary,Catherine (1993), La fragmentación de Yugoslavia Talasa Madrid

(1994), La Déchirure Yougoslave L’Harmattan París

Trotsky, Leon (1999), La revolución traicionada Fundación Federico Engels Madrid

(2008), El capitalismo y sus crisis CEIP Leon Trotsky Buenos Aires

Vilmar, F., Guittard G. (1999), La face cachée de l’unification allemande. Ed. De L’Atelier Paris

Woods, Alan (2009), Razón y Revolución Fundación Federico Engels Madrid

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RENTA BÁSICA Y NUEVOS MOVIMIENTOS SOCIALES

javi2En la década de los 90 se instaura, en la Comunidad Vasca, lo más cercano a lo que denominamos la Renta Básica (RB): la Carta Social. Este nuevo “derecho económico social” respondía a una reivindicación de los distintos movimientos social, que, frente a los sindicatos de clase, luchaban por la instauración de ese derecho de ciudadanía.

Siempre hemos defendido la necesidad de dicho derecho, y lo hemos defendido inclinándonos por un modelo fuerte del mismo. Un derecho que permite la emancipación social y que creemos que debe ser conquistado por la colectividad y desde la sociedad civil, a pesar de ser un derecho individual.

Movimientos Sociales y Sindicatos

En plena Revolución Industrial apareció en Gran Bretaña el movimiento conocido como el cartismo. El movimiento obrero aparecía en la escena política reivindicando no sólo sus derechos económicos, sino también los políticos. En dicha etapa los sindicatos son movimientos sociales que buscaron el espacio público para ejercer el demos. Movimiento social, que junto a los primeros partidos de izquierda consiguieron desenmascarar al capitalismo naciente.

Con el tiempo el sindicalismo entra a formar parte del aparato del estado, sus direcciones se encuentran inmersos en el juego “democrático” de justificación del capitalismo. El mismo León Trotsky en un excelente análisis confirma que “hay una característica común, en el desarrollo, o para ser más exactos en la degeneración, de las modernas organizaciones sindicales de todo el mundo; su acercamiento y su vinculación cada vez más estrecha con el poder estatal” [Los sindicatos en la era de la decadencia capitalista]

Aunque no es el tema de este post, hay que decir que el análisis de Trotsky continúa siendo vigente en la etapa del capitalismo tardío. Pero a esto se debe añadir ahora el “abrazo a la ideología burguesa”. Ya no se utilizan los conceptos de clase, aceptando el neolenguaje burgués de globalización o mundialización. Sus direcciones burocratizadas se ven inmersas en la rueda de la maquinaria capitalista, no hablando ni propugnando ninguna alternativa al sistema, prefiriendo refundarlos para que tenga un “rostro humano”.

Es verdad que se han atisbado distintos movimientos que el pretenden que el sindicalismo recupere su carácter de clase; desde los Cobas, hasta las distintas luchas sociales del movimiento obrero (Delphi, Puertollano, la TBM, etc.)

Frente a lo dicho y ante la internacionalización del capital bajo el dominio de la ideología neoliberal han aparecido nuevos proletarios: los trabajadores pobres se encuentran sin derechos. Pero,además, nos encontramos con los “invisibles”, los “marginados”, los “excluidos”.

Nuevos Derechos

A lo largo del último tercio del Siglo XX, los Nuevos Movimientos Sociales reivindican una serie de nuevos derechos, entre los que sobresalen el derecho a la Renta Básica. Sin embargo, dicho derecho va a encontrar detractores, incluso en la “izquierda radical”. Daniel Bensaid nos dice que los defensores fervientes del “derecho de ciudadanía” o “asignación universal” provienen de otra perspectiva. Ya que defienden que sería necesario la emergencia de un sector “cuaternario” no mecanizable, de trabajo libre y de la integración social por las actividades socializantes por excelencia [ChristopheAguiton, Daniel Bensaid, Le retour de la question sociale]

Detrás de la crítica existe una parte de razón, ya que en principio los defensores del nuevo derecho pretendían sustituir la lógica productivista por la lógica de la actividad. Ahora bien, esto es lo que defendían los seguidores “liberales”, y por tanto los defensores de un “modelo débil” de la Renta Básica. La crítica tenía razón en el sentido de que no se puede separar la conquista de este nuevo derecho de la existencia del mercado de trabajo y de todo lo que ello conlleva. Por consiguiente, nunca se puede tomar la RB como un fin en si mismo. Por dicha razón, D. Bensaid concibe la RB como una especie de caridad frente el desempleo. Y vuelve a tener razón en su crítica al modelo débil liberal cuando en una obra posterior afirma que: “En una lógica liberal, los ejercicios del cifraje de una asignación universal que sustituya a los mínimas sociales conduce a institucionalizar una nueva plebe de excluidos, abocados en el mejor de los casos a la RMI y a los juegos televisados. La zanahoria de la renta universal se transforma entonces en máquina de guerra contra la seguridad social” [Daniel Bensaid, Le sourire du Spectre]

Este debate va a llegar hasta nuestros días. Debate entre un nuevo derecho y/o derecho al trabajo. Desde nuestra perspectiva no son contradictorios y diríamos incluso que podría llegar a ser complementarios en un programa económico radical. De todas formas, si el debate se produce, quizás sea porque desde la izquierda todavía nos encontramos inmersos en una lógica que no debería ser la nuestra. Y porque además estamos confundiendo el trabajo con el trabajo asalariado. Hemos aceptado la “lógica del capital” y la idea de la posibilidad de que algún día puede volver lo que durante los Años Glorioso del pacto keynesiano conocimos como “pleno empleo”.

Podríamos hablar de cómo ha evolucionado el “trabajo asalariado”; como un capitalismo senil ha “flexibilizado las relaciones sociales. Lo que ha supuesto un asalto al “bienestar” y una dejación de funciones por parte del Estado. Por decirlo de otra manera, de cómo una contractualidad central ha erosionado los derechos hasta convertirlos en mera caridad. El “derecho a la existencia” ha sido supeditado completamente al derecho sacrosanto de la propiedad. Este capitalismo senil ha hecho que el fordismorompa unilateralmente el “compromiso social” creando zonas de incertidumbre y de riesgo. Una ruptura que ha supuesto ante todo una profundización de las relaciones capitalistas produciéndose un punto de “no retorno”. Quizá por esto algunos economistas radicales [marxistas] opinan que es imposible la vuelta al “pleno empleo”. Es lo que nos dice Michel Hussonal final de uno de sus artículos: “El retorno a un capitalismo regulado (fordista, o keynesiano) es imposible sobre la base material, a saber, los incrementos de productividad superiores a su media histórica, están fuera de su alcance. El capitalismo neoliberal no ha conseguido llevar a cabo una nueva adecuación entre sus exigencias propias y la estructura de la demanda social. Por lo demás, la mundialización obstaculiza la coordinación entre las burguesías basada en algún tipo de compromiso hostil a las finanzas” [La teoría de las ondas largas y la crisis del capitalismo contemporáneo]

Este capitalismo senil ha desestabilizado la relación salarial, inclinando la balanza hacia otro tipo de relaciones que profundizan la dominación y el sometimiento del proletariado. Aunque no sea el eje de este post, queremos decir que el capitalismo senil ha profundizado la división entre el proletariado, creando nuevas capas que aparecen sin derechos: nos estamos refiriendo a lo que ya se conoce como el precariado.

Esto hace aparecer otro tipo de conflictividad en las relaciones sociales. El capitalismo se aprovecha atacando a la colectividad [al sindicato] y profundizando la individualización de las relaciones. El ataque al sindicalismo de clase se basa en la falacia de afirmar que aquellos “sólo defienden a los trabajadores fijos”. Por otra parte el capitalismo se aprovecha a su vez para chantajear al sindicato y a los trabajadores fijos, acusándoles de ser unos “privilegiados”.

La Lucha por la Renta Básica

Todo este proyecto del capitalismo tardío ha conllevado a erosionar las relaciones y a un retroceso de los derechos sociales. La creación de un desempleo estructural conduce a la ideología neoliberal (hoy dominante) a recurrir a la economía neoclásica, sobre todo a Malthus; a su concepción antropológica. Llegando a culpabilizar al parado. El parado es la “clase marginal”, la que puede ser excluida. Se vuelve invisible a esa clase obrera Y qué mejor que enfrentarla a la ola de “trabajadores pobres”. Y esto tiene un objetivo fundante para la nueva sociedad: “la cruzada neoliberal pasa por negar la existencia de la propia clase trabajadora, que durante tantos años ha luchado por sus derechos como una auténtica fuerza política. Para ello, se utilizan mensajes como el que dice que “todos somos clase media”. Naturalmente, ese “todos” excluye a las personas más desfavorecidas, que no podrían en ningún caso ser consideradas clase media por su situación, a todas luces marginal… La imagen que se venden sobre los pobres es que tienen un comportamiento irresponsable y reprobable que no se ajusta a los estilos de vida aceptados que comparte la respetable clase media” [Isabel Torre, La criminalización de la pobreza al servicio del neoliberalismo].

Es normal que dicha situación fuera a estalla. La socialdemocracia, desde la década de 1980 intenta remediar esta situación mediante la institucionalización de la Renta Mínima de Inserción (RMI), que son “subsidios familiares y condicionados a una contraprestación”. Subsidio que no superaba ni la “trampa del paro” ni la “trampa de la pobreza”.

La situación en el Reino de España todavía ha sido peor. No hay que olvidar que cuando la socialdemocracia francesa (en los 80) introduce la RMI la vincula a otra política de la izquierda como es la RTT. Cosa que no ocurrió por estos lares. Además, el Estado de las Autonomías resolvió que dicha política dependía de las distintas autonomías y no del Estado. Por otra parte, en parte por la nueva división del trabajo, que aceptamos con nuestra entrada en la UE, nuestra estructura productiva es más débil que países como Francia. Quizás por esto la flexibilidad del mercado laboral creó más distorsiones profundizada por las ETTs. Nuestra inserción en el mercado internacional permitió una bajada salarial profunda con la precarización de la vida.

Era preciso que llegara el enfrentamiento. La aparición del precario supone “un trabajo sin derechos, con incertidumbre y riesgo”. Los derechos laborales en peligro de extinción. De ahí que en el momento de la aparición del 15M y más tarde el 22M se abriera el horizonte. Las cosas ya no pueden continuar igual. Los indignados ocupan el espacio público exigiendo nuevos derechos ya que no son mercancías.

Desde esta perspectiva de los Nuevos Movimientos Sociales podemos hablar de nuevos derechos. Pero siempre partiendo que ni la Renta Básica ni el Trabajo Garantizado son la panacea, ni son un programa económico. Ya Juventud Sin Futuro tenía clara las cosas cuando en su lucha contra el capitalismo senil defendían que “frente a este modelo de capitalismo basado en la especulación, se debe reivindicar que el acceso a la vivienda digna, entendido como alojamiento y no como propiedad, sea un derecho universal, reclamable y equiparado a otros derechos fundamentales como la educación y la sanidad

Es verdad que la RB tiene y tendrá detractores. Pero consideramos que todo puede cambiar. De hecho así ha sido. Pensadores marxistas como Alex Callinico, después de criticarla, sobre todo porque no consideraba que el “Principio de Diferencia fuera un principio de justicia adecuado para fundamentarla. Al mismo tiempo en su libro “Un Manifiesto Anticapitalista” vincula la introducción de la RBa toda una plataforma política entre la que incluye: la reducción de la semana laboral, el restablecimiento de los controles de capital y la defensa de los servicios públicos.

Pero incluso en el panorama político español los compañeros de los círculos Podemos Por el Socialismo siguiendo el lema de Renta Básica o empleo vincula también la introducción de la RB a todo un programa económico entre lo que destacan: repudio de la deuda pública, reparto del empleo sin rebaja salarial, supresión de la precariedad, escala móvil de salarios, nacionalización de la banca y sectores estratégicos de la economía, etc.

En conclusión decir, que concebimos la RB como un nuevo derecho de ciudadanía que puede terminar con la pobreza. Un derecho que justificamos desde una teoría de la justicia más universal que la representada por la Teoría de la Justicia de Rawls. Nos referimos a una Teoría de la Justicia Social incluya tanto la justicia política, como la justicia social único modo de conseguir una libertad real que ponga los medios para una participación política en democracia.

Javier Méndez-Vigo

Coordinador de Izquierda Socialista en Castelló

https://javier-mendezvigo.blogspot.com.es/2016/11/renta-basica-y-nuevos-movimientos.html?spref=fb

LA MUERTE NO ES EL FINAL

enric_palanca_alcaldeLos resultados electorales de las elecciones autonómicas de Galicia y Euskadi van a provocar ríos de tinta en un contexto de incertidumbre política general. El titular indiscutible de los resultados es el triunfo de la derecha. Los análisis pormenorizados de los resultados para otros partidos pueden ser menos obvios.
Hay que decir que era bastante previsible el veredicto de las urnas. La derecha es capaz de movilizar al electorado y la izquierda permanece en una lucha paralizante entre fuerzas incapaces de neutralizarse las unas a las otras. Resulta risible el competir por el tercer o cuarto puesto cuando la suma de las fuerzas de izquierdas no es capaz de articular una alternativa. Hay quien no dudará en hablar de sorpassos, en aventurarse a proclamar la disposición a enfrentarse en otras elecciones pero ya todo el mundo sabe que ninguno de los partidos que aspira a liderar la izquierda, ni puede liderar ni puede ganar.
El ambiente agrio de descalificaciones y lucha sin cuartel entre los que proclaman el fin del régimen del 78 y los partidarios de la socialdemocracia reformista han producido un empate técnico en el que es imposible que una fuerza anule a la otra. Es necesario plantearse a dónde nos lleva esta situación de intransigencia y pelea por ser el más puro.
Las elecciones en Galicia y Euskadi tienen particularidades tan locales que extrapolar el reparto de escaños a unas elecciones generales es un trabajo temerario, como temerario es acusar a la postura del secretario general socialista de ser el responsable de los escasos votos obtenidos.
Debemos admitir que todo ha cambiado. No sirve dar crédito a quienes están más interesados en crear una opinión pública artificial o pretenden justificar su biografía política. No hemos llegado a este punto por la gestión de los últimos meses sino por toda una trayectoria que abarca un tercio de siglo.
No ganar unos comicios no es el fin. Hay que mirar con optimismo el futuro, pues ya lo dijo el chino que es durante el invierno cuando el pino demuestra su fortaleza. El futuro de la izquierda pasa por la capacidad de generar alianzas. Solo aquel partido que pueda movilizar a sus votantes con la idea de ser capaz de llegar a acuerdos con otras fuerzas para alcanzar el poder será aquel que consiga el voto decisivo, el ansiado voto útil. Ser útiles hoy en día, es ser capaces de ofrecer una alternativa fiable, una base sólida sobre la que construir el cambio, precisamente porque es capaz de asumir programas distintos y no perder su identidad. Los resultados de Euskadi para el PSE son la consecuencia directa de ser esclavos de una política de pactos limitada y subsidiaria de un discurso constitucionalista. Quedarse estancados en el esencialismo o en el qué dirán los medios de derechas es perder la baza de crear alianzas que conduzcan al control de las instituciones. El terrorismo no puede seguir siendo el árbitro de todas las decisiones, es algo perverso. En el caso gallego, centrar todo cambio en el voto de las ciudades dando la espalda a la realidad local es negarse la capacidad de mejorar los resultados.
En síntesis, forzar cambios en base a opiniones agoreras y cainitas es una insensatez. Hay que asumir la nueva realidad y tomar las riendas del fracaso para convertirlo en posibilidades de éxito. Un partido socialista más participativo, menos encorsetado por la burocracia y las baronías, más libre de los lobbies desinformativos y dispuesto a dialogar con partidos afines es la clave. Mientras otros sueñen con tic-tacs que son un fraude evidente o se aferren a esencialismos intransigentes, los socialistas han de demostrar que el socialismo es y será un movimiento de masas plural y pluralizante. Basta de robarse el pan mientras la derecha tiene muchos votantes a los que convencer. Sumemos para ser más, aspiremos a ser el partido de la masa porque podemos operar con la masa. Dejemos a un lado los cuchillos y el feudalismo alienante de brazos de madera. El futuro es para los que no están limitados. La muerte no es el final.

Enric Palanca Torres

Alcalde de Pobla de Farnals

Membre d’Esquerra Socialista del PSPV-PSOE

 

DE LOS PRÓCERES DEL PP Y OTROS PRÓCERES

pedrosanchezgabaldon
Los llamados Papeles de Panamá han traído a primer término la tan sospechada revelación por la que todos nos estamos dando cuenta que la llamada clase alta y la aristocracia se distingue principalmente por su solidaridad y patriotismo.

No voy a repetir aquí, no sea que me busque un pleito sin necesidad, la legión de prohombres y mujeres notables que se encuentran inmersos y salpicados por la aparición, no sólo, de esos papeles sino de otros; como los de Bárcenas, en los que aún no se nos hay explicado aquello de que “Unas cosas son ciertas y otras no”.

Esta misma mañana el ministro Catalá justificaba a los que se habían acogido a la amnistía fiscal. Se ve que estaba recordando aquella máxima evangélica “El cielo se regocija más por un pecador arrepentido que por cien justos”. La Srª Cospedal defendía la privacidad de los datos fiscales, ahora, que salen a la luz los de la esposa del Comisario Cañete perteneciente a una de las familias más ricas de Andalucía. Por cierto que también esta señora se acogió a la gracia del PP y su marido votó en el parlamento a favor de la citada medida, claro, si no hubiera sido así esa noche a ver donde dormía.

Va estando cada vez más claro el regalo que supuso la amnistía fiscal basándonos en los datos que ha dado el propio gobierno, hoy mismo. De los 40.000.000.000 mill. aforados sólo se recaudó un 3%. Calcúlese la diferencia con los tramos del IRPF que se ahorraron los patriotas que tenían esos 40.000 mill fuera y que ahora son loados por el ministro Catalá.

Cualquier mal pensado cuando lea las noticias que a diario surgen puede pensar que aquí lo que ha existido es un partido que ha detentado el poder para que muchísimos de sus miembros se dedicaran a enriquecerse con el dinero de todos y que otra parte de la sociedad, la más privilegiada, se dedicaba a incumplir sus obligaciones fiscales. Eso sólo tiene una lectura las rondas las pagamos sólo los que menos tenemos, los que vivimos de una nómina. Los que estamos sufriendo las consecuencias de ese ladronicio somos los trabajadores y pequeños empresarios que los unos ven recortadas sus posibilidades de trabajo y los otros ven mermados sus derechos y son obligados, en muchas ocasiones, a trabajos muy precarios y peor pagados.

Mientras esto ha pasado, las noticias para el próximo gobierno y dada la política económica que marca la UE son de nuevos recortes. ¿Qué hubiera pasado si los patriotas que se han dedicado a llevarse el dinero de una u otra manera ilegal hubieran cumplido con sus obligaciones fiscales y hubieran gobernado para el pueblo y no para sus propios y más mezquinos intereses?.

Sinceramente no puedo entender ningún escenario en que el PP; que ha sido el culpable de esta situación y del que recibiremos la herencia de los recortes y del vaciamiento de la hucha de las pensiones, amén de una situación laboral de casi cinco millones de parados, muchos de los cuales será difícil que vuelvan a trabajar, con el problema de bajos salarios que lastra la viabilidad del estado del bienestar muy peligrosamente y con las vergonzosas responsabilidades de sus dirigentes y exdirigentes, pueda volver a ser el partido más votado.

Debo confesar que ante la decepción que me causó el hecho del no acuerdo de los partidos de izquierda tuve momentos en los que pensé refugiarme en la abstención. Fue algo muy fugaz. Es preciso desalojar a la derecha reaccionaria y saqueadora de lo público de las Instituciones de nuestro País. Es preciso que la derecha reaccionaria representada por el PP quede fuera de cualquier opción de gobierno. Si alguien tiene alguna duda que recuerde la inmensa lista de los exministros, ministros, presidentes de comunidades, diputados, senadores, presidentes de diputaciones, concejales, encubridores y delincuentes convictos que han proliferado en las filas de este partido tan nefasto para la historia de España.
Pedro Sánchez Gabaldón

Miembro  de Esquerra Socialista del PSPV-PSOE

Firmado acuerdo vital para el nuevo Campo

Des del nostre corrent ho tenim molt clar: tot el recolzament a l’esport de base, social, popular, per al barri! Endavant amics!

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ACUERDO VITAL PARA EL NUEVO CAMPO DEL SPORTING BENIMACLET

Valencia, 20 de Enero de 2016.

Hoy el Sporting Benimaclet Club de Fútbol ha firmado un acuerdo de cesión con Urbem, propietaria de los terrenos dónde se ubica el clásico campo de fútbol del club.

Este acuerdo para la práctica deportiva en los citados terrenos permitirá el reacondicionamiento del antiguo campo del Sporting, que se actualmente se encontraba en unas condiciones no óptimas.

El compromiso de Urbem s.a. con el club y barrio queda demostrado, gracias a esta cesión totalmente altruista y que constituye un gran paso adelante en el proceso de regeneración del club.

El Sporting Benimaclet quiere agradecer la ayuda del portavoz de la corriente Izquierda Socialista del PSPV-PSOE Kilian Cuerda durante todo el proceso; así como de todos aquellos que han ayudado a alcanzar este acuerdo.

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¡TRABAJAD MALDITOS, TRABAJAD!

stockvault-road-workers144207   “Y Yahvéh setenció a Adán: Ganarás el pan con el sudor de tu frente” [El Génesis]

A uno le viene a la mente una de las mejores escenas del cine. Aquella en la que un trabajador alienado y cosificado (Charlot) se equivoca, rompe la rutina, se vuelve loco y es tragado por la máquina. El progreso tecnológico acaba con el obrero, el despido sin indemnización por parte del empresario. El vagabundo, el miserable es zambullido en la invisibilidad hasta que cae en sus manos el trapo rojo que alzado al aire se convierte en la “bandera roja” de la libertad. La verdad, otros tiempos en una sociedad donde las cosas estaban claras y donde a pesar de todo el movimiento obrero podía alzar la voz.
Hoy las cosas se ven de otro modo. El trabajador es concebido como capital humano que se  “ha de arriesgar”. Pero en el fondo se mire desde la derecha o desde la izquierda lo que sobresale es una ética que convierte un derecho en un deber.

Ética del trabajo

El capitalismo en sus inicios, gracias al protestantismo desarrolla una ética mediante la cual el ser humano se salvará por sus obras (calvinismo). Es sintomático que esta ética va a ser asumida por todos, derechas o izquierdas. ¡Cuantas veces hemos oído aquella frase de que el que no trabaje que no coma! Los excesos de dicha ética llevan a forzar al trabajador. A uno no se le olvida que el frontispicio del campo de exterminio nazi recibía a los judíos con la frase de que “el trabajo dignifica al hombre“. Pero tampoco se nos olvida que el hombre nuevo del estalinismo se encontraba también en el trabajo (del gulag). Quisiera citar aquí a uno de los supervivientes de aquél infierno en una de sus obras más maravillosa:  “La primera ilusión quedaba pronto enterrada. Era esta la quimera del trabajo, de ese mismo trabajo sobre el que los portones de todos los campos rezaba, obligatoria según el reglamento de prisiones, la inscricipción. HONOR Y GLORIA AL TRABAJO, EJEMPLO DE ENTREGA Y HEROISMO. Cuando el campo lo único que podía inculcar era odio y repulsión hacia cualquier trabajo” (Varlam Shalámov, Relatos de Kolima).
La verdad es que todo esto queda muy lejos de las tesis marxistas cuyo objetivo no es otra cosa que la abolición del trabajo asalariado. Lejos de estas tesis quedan algunas propuestas que se consideran modernas; entre otras cosas porque no rompen con la lógica productivista y al mismo tiempo se olvidan de que cuando el Estado y/o municipio se convierten en empresarios están haciendo la competencia  al capital privado en la extracción de la plusvalía.
La ética marxista se basa en la liberación y emancipación. Es decir en abolir las condiciones que llevan a la explotación del proletariado y en la apropiación del trabajo excedente. Esto pasa por lo que explicaba muy bien el yerno de Marx: por el derecho a la pereza. La lucha por las ocho horas (qué lejos). Y por caminar hacia una sociedad donde el trabajo libere.
Quizás el problema resida en que confundimos el trabajo con el empleo asalariado. ¡No queremos trabajar en ciertas condiciones que denigran a la persona! El trabajo es una categoría esencial. Como dirá Agnes Heller, es la esencia genérica del ser humano. Más bien, como defendió G. Lukács en su última obra -no traducida- La Ontología del Ser Social, el trabajo es la categoría ontológica  central. Sin el trabajo el ser humano dejaría de existir, tal como ha sido su evolución. Y en esto, tanto Heller como Lukács no hace más que seguir los pasos de Engels y de la antropología. Ahora bien cada  formación social desarrolla su propia especificidad. Y el capitalismo ha afianzado la categoría del trabajo asalariado que se basa en la explotación y dominación

¿Trabajo?

El que quiera que no trabaje, pero no tendrá derechos” Esto me decía un “marxista” en una discusión. Estupendo. ¿Pero  qué es el trabajo? Creo que este marxista me retrotraía al gran A. Smith o al  gran D. Ricardo a los cuales estimaba el mismo Marx  a pesar de superarlos. Pero aquello no era lo que pensaban o defendían tanto Marx  como Engels. Se vuele a confundir trabajo con el producto. Habrá que volverlo a decir: lo que compra el capitalista /empresario no es el resultado de la producción que es el trabajo realizado; lo que se compra es la capacidad de trabajar que tiene cierta persona que deviene por tanto una mercancía más que compra el capitalista y que se le domina fuerza de trabajo.
Por consiguiente, el capitalismo sólo se remite al trabajo asalariado es decir, a toda aquella mercancía de la que puede extraer plusvalía. Es decir la fuerza de trabajo es una  “mercancía que utiliza” el capital. Y en momentos de crisis, como el final de la Segunda Guerra Mundial o incluso en los treinta es el Estado el que se convierte en empresario. Pero como competidor propone sus propia condiciones
Y en las condiciones en las que el Estado se convierte en capital que ocurre. Sólo es posible en momentos en que hay situaciones excepcionales como la crisi del 29 de la que salen los USA mediante el New Deal y mediante un keynesianismo militar….. Pero estamos en otra época en la que las perspectivas son la deriva hacia el trabajo esclavo y hacia una barbarie donde lo único que le importa a este capitalismo es la mercantilización de la vida. Para este tipo de capitalismo el trabajo como hemos conocido hasta ahora es una inmundicia. Pero sobre esto volveremos.

Javier Méndez-Vigo

Coordinador-Portavoz d’Esquerra Socialista del PSPV-PSOE en Castelló

VIH: MATERIA PENDIENTE

Ana_IbañezHay un colectivo del que poco nos acordamos. Un colectivo que ha sufrido y sigue sufriendo una gran discriminación y estigmatización. Un colectivo compuesto por personas que mueren mucho antes socialmente que biológicamente y cuya evolución en derechos sociales tendría que haber sido mucho más fructífera. De hecho, actualmente hemos retrocedido al igual que en otras muchos aspectos y áreas en los que habíamos avanzado.
Hablo de las personas con VIH. La situación en España es mucho más preocupante de los que nos parece. En España es la que cuenta con un mayor índice de nuevos casos de personas infectadas de VIH en Europa.
Las campañas de prevención no están funcionando y han llevado a que la lucha contra el VIH se convierta en una problemática con soluciones meramente asistenciales. Asistenciales, siempre que sean personas con derecho a cobertura sanitaria. Las personas extranjeras que no tengan derecho a cobertura sanitaria pública no tienen derecho a ser atendidas, a no ser que sea una urgencia médica, ya que además recordemos que el Gobierno Central ha impedido que la intención de la Comunidad Valenciana asuma competencias en sanidad para atender a personas extranjeras. Ante el rebrote de esta terrible enfermedad, la administración pública se vuelve a cruzar de brazos una vez más, a mirar para otro lado y a intentar que no se provoque una indeseada alarma social… mientras siguen habiendo infecciones que permanecen ocultas gracias al tabú de esta enfermedad (que bien les viene a la administración pública que esta enfermedad se mantenga en secreto).
No podemos seguir mirando hacia otro lado. Es un deber denunciar la situación de desprotección de esta falta de prevención. Es necesario solicitar a las autoridades competentes la puesta en marcha de campañas de prevención y detección precoz del VIH.

 

Ana Ibáñez

Secretaria de Igualdad del PSPV-PSOE de Benidorm

Trabajadora social

DEMOCRACIA Y REVOLUCIÓN

ypjEl terrorismo fundamentalista ha vuelto a conmocionar a Europa con un brutal derramamiento de sangre en su propio territorio, en París. El terrorismo, con su acción criminal, no sólo tiene como fin infundir terror y buscar la dominación a través del mismo, también crear alarma social con fines políticos. En este sentido, el grupo conocido como Daesh o ISIS, el autoproclamado «Estado Islámico», ha tomado por la fuerza el control de un amplio territorio entre Irak y Siria, implementando un modelo político que pretende imponer al resto de pueblos de la región y del mundo; el del takfirismo, atroz dictadura que pervierte los principios islámicos, un auténtico fascismo teocrático que hace rutina de la violación de los derechos humanos y los crímenes contra la Humanidad, en una vorágine de brutalidad como la que el nazismo desató contra los pueblos de Europa. De este horror, en la espiral de muerte de la guerra civil siria, huyen las multitudes que ante nuestra puerta pidien refugio. De ahí salen los criminales que asesinan en París, al igual que lo hacen a diario en Siria e Irak. La acogida a los refugiados y la lucha contra el fascismo „del color que sea„ es obligación moral y humana para toda la Unión Europea, y para nosotros como socialistas debe entenderse desde la solidaridad internacionalista directa.

No podemos contemplar la situación de forma despolitizada, ni pensar meramente en soluciones policiales o militares unilaterales. Cuando se plantea la intervención internacional, parece no haber alternativas entre terrorismo, dictadura y bombardeos, pero existe: urge tomar partido por quienes ante el horror del fundamentalismo, la guerra y la dictadura, defienden la democracia y abren un camino revolucionario hacia la emancipación de los pueblos y mayorías sociales. Los kurdos de la región del norte de Siria, Rojava, son primera línea de combate contra el fanatismo terrorista, pero el fusil de las Unidades de Defensa del Pueblo (YPG-YPJ) y de las Fuerzas Democráticas de Siria no va solo. Va junto a un esperanzador y revolucionario proyecto de democracia, que han activado en la región los pueblos kurdo y de otras identidades históricas presentes, con una Constitución democrática y confederal, que defiende la igualdad de género, la interculturalidad, la visión social de la economía y la ecología.
Este foco de libertades, feminismo y transformación social en Oriente Medio es propuesta de futuro para una Siria democrática, construida por su propia sociedad. ¿Permitiremos que sea ahogado por el terrorismo, apoyado por gobiernos islamistas de la región, temerosos de que cunda el ejemplo? Aquí está la lucha y victoria real contra la barbarie. Es fundamental el apoyo de Estados democráticos y partidos progresistas a la lucha de los demócratas contra el Daesh, pues así es como se vencerá al terrorismo, no con la fallida política de intervención unilateral y guerra imperialista que lo ha alimentado. No miremos a otro lado frente a la guerra de emancipación y liberación de los pueblos de Oriente Medio contra el fundamentalismo, porque es la nuestra.

Kilian Cuerda Ros

Portaveu-Coordinador, Esquerra Socialista del PSPV-PSOE

Article publicat originàriament en Levante-EMV: http://www.levante-emv.com/opinion/2015/11/20/democracia-revolucion/1343863.html

Entrevista al portavoz de Esquerra Socialista del PSPV-PSOE, Kilian Cuerda, sobre cumbre de Tiquipaya, Bolivia

Entrevista realizada el 26 de octubre a Kilian Cuerda, portavoz de Esquerra Socialista del PSPV-PSOE, en Latinos FM, 107.9 fm, sobre su participación en la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y Defensa de la Vida, en Tiquipaya, Cochabamba, Estado Plurinacional de Bolivia: