9 D’Octubre, ni més ni menys

Tal dia com hui, el 1238, el rei En Jaume, entrava en la ciutat de València assolint finalment la conquesta de la capital del territori valencià, i donant origen a allò que alguns segles després es coneixerà com a País Valencià.
No tan arrere en el temps, però també d’una importància cabdal, trobem el 9 D’Octubre del 1977. En aquella ocasió, la segona vegada que es celebrava el “Dia del País Valencià” -com titulava Las Provincias a l’època sense aborronar-se- la processó cívica va convertir-se en una riuada de gent significant-se com a poble al crit de “Llibertat, Amnistia i Estatut d’Autonomia”. En una estampa que només un any després pareixeria impossible, senyeres amb i sense blau, coronada i sense coronar es varen ajuntar en un mateix lema per última vegada.

Quaranta anys han passat, i moltíssimes coses han canviat, però, desgraciadament per al poble valencià, hi ha una que continua exactament igual que quatre dècades enrere. El País Valencià continua sent el territori amb el pitjor finançament de tot l’estat Espanyol, que continua sense reconèixer els dèficits acumulats i el deute econòmic en el nostre país.
Es per aquest aquest motiu que demanem a tots els companys i companyes que s’adhereixen al manifest “Per un finançament just per a la Comunitat Valenciana” . Ni més, ni menys.

http://www.pspvpsoe.net/manifiesto-por-una-financiacion-justa-para-la-comunitat-valenciana/?lang=es

 

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Formación: Nuevo Curso en Ayora

Cumpliendo con la palabra dada por esta corriente en el XIII congreso del PSPV-PSOE, el pasado domingo, día 1 de octubre, se impartió en la Agrupación Socialista de Ayora un nuevo curso en Formación Política. Además de compañeros de la citada Agrupación, acudieron también miembros del PSPV-PSOE de Teresa de Cofrentes, culminando así un intenso fin de semana. El curso, coorganizado con la dirección comarcal del partido, versó sobre la construcción de una nueva cultura activista, con sus prácticas, que nos lleve a reconstruir una nueva mayoría socialista en el Valle de Ayora-Cofrentes.

La diversidad de situaciones políticas en los diferentes municipios hizo que planteáramos diversos enfoques, tanto para la consolidación de mayoría donde gobernamos, como para la recuperación y crecimiento donde no. En este sentido, fue destacable conocer la experiencia de los compañeros de Teresa de Cofrentes, en el gobierno municipal tras una intensa campaña en las últimas elecciones caracterizada por las buenas prácticas de contacto, cercanía con la ciudadanía y esfuerzo continuado.

La corriente Esquerra Socialista del PSPV-PSOE queda a disposición de los compañeros/as del Valle, para continuar adelante con la formación política desde lo tratado este domingo, profundizando en la cultura activista y sus métodos de trabajo político, o adaptando el asesoramiento y formación a las necesidades concretas de cada agrupación.

 

Un horizonte federal y democrático: la propuesta socialista

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En los actuales momentos de escalada de tensión por la convocatoria de un referéndum para la secesión de Cataluña por parte de la Generalitat y por la pésima gestión de la pluralidad de nuestro país que el Gobierno de Mariano Rajoy lleva haciendo desde el inicio de su mandato, se hace necesario que el máximo de voces desde la izquierda, desde el socialismo, nos manifestemos a favor de la convivencia y la democracia. Frente a las pulsiones rupturistas de nacionalismos exacerbados de un signo y otro, es fundamental preservar lo logrado en los años de democracia recuperada en España, y avanzar hacia la consecución de mayores y mejores niveles de calidad y sentido democrático del Estado y la sociedad en que vivimos.

Los y las socialistas fuimos fundamentales en la construcción del Estado de las Autonomías que se forjó en la Transición, con sus luces y sombras. Desde entonces, los caminos de autogobierno y democracia que esto abrió, han sido transitados por nuestra sociedad -que ha evolucionado y avanzado-, y nosotros con ella. El Estado de las Autonomías se ha desarrollado, y ha permitido ver con sus logros y sus limitaciones, la posibilidad y conveniencia de avanzar hacia un Estado Federal para España. El debate sobre esta cuestión, en el que la corriente Izquierda Socialista -de la que formo parte- ha sido parte activa, ha estado vivo y activo en el PSOE y la opción por el federalismo se ha convertido finalmente en la posición oficial del partido. Esto es algo que valoro como un avance fundamental en el socialismo español y opino que deberíamos profundizar en esta línea como bien está realizando nuestra dirección con la propuesta de reforma constitucional hacia un nuevo modelo territorial.

Pacto federal para una sociedad plural y democrática

La propuesta socialista no es un medio camino entre nacionalismo centralista y nacionalismo separatista. No es un mero reparto de competencias administrativas. La propuesta socialista por el federalismo parte de una concepción de pacto democrático entre iguales, a todos los niveles. El mismo que genera el contrato social y ciudadano para el día a día de un sistema democrático, se extendería hacia las entidades federadas. Así, tendríamos la constitución de un ámbito político de construcción y ampliación de soberanías compartidas, por parte de los miembros de ese pacto.

Frente al asalto recentralizador y autoritario del PP, ultraconservador a todas luces, debemos reivindicar, recuperar, y poner en valor la idea de “Nación de Naciones”, y no olvidar el legado de diálogo que alrededor de esta concepción dejaron los compañeros Zapatero y Maragall en momentos que fueron claves para el desarrollo hacia la actual situación. Esta visión está fuera de nacionalismos exclusivistas y excluyentes. Fundamentada en la idea de nación como comunidad de ciudadanos/as libres e iguales que pactan el marco de convivencia y desarrollo para todos, permite aunar la diversidad y la cohesión de realidades culturales, históricas e identitarias complejas y ricas. La concepción del PSOE de federalismo es el de un proyecto cooperativo y pluralista, donde en el concepto político de “pueblo español” como sujeto de soberanía política constitucional confluyen de forma poliédrica más identidades y sentimientos nacionales. Los pueblos nunca son conjuntos estancos, cerrados y exclusivistas. En este sentido, la idea de pacto entre iguales, de construcción conjunta de soberanías compartidas, crea ese espacio de integración de las diversas concepciones y sentimientos de las nacionalidades históricas de nuestro territorio, y de puesta a disposición de la ciudadanía que forma esos pueblos los espacios de poder político, decisión y protagonismo, más allá de un ámbito geográfico determinado.

Más democracia de abajo a arriba: participación y transparencia para la soberanía popular

Para entender la profundidad de la propuesta socialista de federalismo, debemos hablar también del ámbito municipal como primera línea de democracia y de la mejora de la democracia participativa. Estamos hablando pues, de la base de la soberanía y autodeterminación popular y nacional: son ámbitos, herramientas y espacios de participación y control político mucho más directo para la ciudadanía. Esto nos conduce a uno de los pilares fundamentales de la propuesta: la mejora de la calidad de la democracia y el avance hacia un Estado participativo que ofrezca todo el cauce posible a la soberanía e implicación de su ciudadanía. Esta es, en nuestra concepción, la vía real de autodeterminación de los pueblos que forman España, más allá de las ideas de Estado-Nación burgués identitario y contrapuesto a otras identidades. Esta autodeterminación se construye con múltiples propuestas, como la ampliación de herramientas de democracia participativa, de consulta ciudadana y de control ciudadano, la transparencia en la gestión tanto de los procesos participativos como de los ámbitos representativos, así como con la mejora y avance de la autonomía y capacidad de acción de los municipios, tan lesionada por el gobierno del PP. Las herramientas como el referéndum ,para los ámbitos y cuestiones que sean pertinentes o se desee plantear, son por supuesto fundamentales. Sin embargo, para su ejercicio como herramientas por la democracia -y no para la confrontación y ruptura-, deben pactarse, establecerse dentro de un nuevo contrato social y marco común aceptado por las diversas sensibilidades; esto es fundamental para la convivencia y respeto entre mayorías y minorías de opinión, que como demuestra la Historia, son variables y cambiantes.

Los gobiernos democráticos, en sus respectivos ámbitos, no deben precipitar decisiones que afecten a la mayoría de la población sin haber estudiado previamente todas las posibles opciones, informando a la ciudadanía con transparencia y facilitando su participación en las decisiones políticas que se planteen, una vez planteado el referéndum por sus cauces pertinentes con la debida transparencia y legalidad pertinente. Esto no se da en la situación actual, con un gobierno conservador en la Generalitat que plantea un referéndum rupturista sin condiciones de limpieza ni transparencia ni arreglo a ley debidos, y con un gobierno de la derecha extrema del PP que se muestra totalmente incapaz de encauzar la situación hacia el diálogo y a la integración de sensibilidades e identidades. Ambos se niegan a la vía de la reforma constitucional por el federalismo y la mejora de la democracia, porque rompe su estrategia de la tensión y amplía los campos de decisión y participación política mucho más allá de sus visiones excluyentes, quedando en evidencia su retórica de nacionalismos enfrentados.

Pueblo, mayoría social, clase trabajadora

Considero necesario ampliar la reflexión hacia un ámbito mucho más situado en la base social de nuestra realidad. Los socialistas tenemos nuestras raíces en el pensamiento marxista, que no olvidamos quienes formamos parte de la corriente Izquierda Socialista. Es, para nosotros, la herramienta crítica fundamental y no dogmática que nos permite analizar la realidad desde un punto de vista materialista para poder plantear soluciones y propuestas políticas acordes a los intereses de las mayorías sociales que representamos. Pese a que en España conviven muy diversas y ricas identidades y nacionalidades históricas, la clase trabajadora española es una unidad en todo el territorio, pues posee las mismas características generales, luchas sociales y dinámicas de clase y vivencias frente a la explotación y el mundo del trabajo. Esto se da por los procesos históricos de formación de esta clase obrera durante el siglo XIX y XX, que se producen en el ámbito unitario de la España de la revolución liberal y la construcción del Estado-Nación burgués, y con la revolución industrial, la unidad de mercado, la reforma agraria y los éxodos rurales. Además no podemos olvidar los retos, desafíos y realidades de nuestra sociedad globalizada, en el ámbito de la Unión Europea y a nivel general. Por lo tanto, no debemos caer en una especie de “nacionalismo español” de cortas miras: como socialistas somos también internacionalistas desde el momento en que se comprende que el capitalismo -y sus abusos y contradicciones que enfrentamos-, es global y globalizador por naturaleza y de origen.

La Constitución habla del “pueblo español” como sujeto único de la soberanía nacional, pero desde una posición socialista, y progresista en general, consideramos siempre este concepto desde una visión plural y polifacética. Es un pueblo y diversos pueblos a la vez, pero al final, atravesando el territorio y sus realidades de uno a otro lado, una misma clase trabajadora que, con toda su complejidad, forma mayorías sociales. No hablamos de una caricatura de la clase trabajadora como si de un icono de mediados del siglo XX se tratara, sino de toda la mayoría social que depende de vender su fuerza de trabajo, en los sectores que sea y con las cualificaciones y condiciones que sea, para disponer de los medios de su existencia. Este es nuestro sujeto de soberanía, de política y proyecto real como socialistas.

Hay ejemplos y contraejemplos históricos de cómo se han tratado cuestiones de este tipo desde el pensamiento socialista. Karl Marx consideraba beneficiosa para la causa del movimiento obrero la independencia de Irlanda, en aquel momento bajo dominio colonial británico, pues en estas condiciones, la burguesía británica que desarrollaba una realidad de explotación colonial sobre Irlanda se habría visto debilitada, fortaleciéndose las posiciones del movimiento obrero tanto en Irlanda como en Gran Bretaña. Pero en nuestra situación Cataluña no es una colonia, y la clase trabajadora tanto en este territorio como en el resto del territorio español forma una unidad; los problemas y retos que se enfrentan son los mismos bajo el gobierno de Rajoy y bajo el de Puigdemont, representantes de burguesías corruptas y de ideales ultraconservadores. Así pues romper, mediante la secesión de un territorio, los ámbitos conjuntos de decisión, poder y participación política donde puede ejercerse la fuerza de millones de ciudadanos/as – a través del voto y la acción política-, sólo debilitaría a las clases trabajadoras y mayorías sociales de progreso frente a estas burguesías, idénticas igualmente en un lugar y otro, por mucho que puedan tener enfrentamientos.

Reconstruir puentes y diálogo para una solución de progreso

Nos vemos ante los retos de superación de las injusticias del capitalismo, de construcción de una sociedad y estado más democráticos. Esto implica la lucha por una mayor justicia social y más derechos y libertades, y un pacto territorial para una sociedad plural, ubicando estas luchas y objetivos en su realidad europea y global. Las mayorías de progreso de unos territorios y de otros debemos afrontarlos conjuntamente, con unidad, convivencia y respeto democrático entre quienes se saben y reconocen diversos y plurales. Por esto, valoro que los y las socialistas debemos insistir en llamar a todas las fuerzas políticas progresistas de Cataluña y del resto de territorios de España a reconstruir los puentes para el diálogo y las soluciones democráticas. La propuesta del PSOE para la reforma constitucional y la construcción de una España Federal y más democrática, está encima de la mesa como garantía y promesa de futuro.

Jornada de formació a La Ribera

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Aquest divendres de vesprada hem realitzat en Castelló de la Ribera un curs de formació política junt amb l’agrupació socialista local, al qual han assistit militants socialistes de Càrcer, Manuel, Senyera i la mateixa Castelló de la Ribera.

Des del corrent d’opinió Esquerra Socialista del PSPV-PSOE valorem que la formació política és fonamental per a empoderar a la militància i per a disposar d’eines que ens permeten actuar políticament amb un mètode seriós i per uns objectius que convertisquen en realitat els nostres valors i idees. Vàrem aportar vers el XIII Congrés del PSPV-PSOE una proposta de formació política en aquest sentit, i complint la nostra paraula, la posem en marxa de baix a dalt, sempre al servei del partit, de les agrupacions, de les nostres bases que donen la cara dia a dia amb els nostres votants.

La línia i idea fonamental del curs va ser la de cóm passar d’una cultura burocràtica, que no produeix resultats polítics positius per a l’organització i els/les votants i que converteix la lluita i poder orgànic en un fi en si mateix, a una cultura activista que ens porte a una nova realitat de militants empoderats/ades, que prenguen en les seues mans la responsabilitat i protagonisme de fer política a una societat oberta, de forma creativa i constructiva amb la societat a la que representem. Com va dir un dels assistents, el company Pizarro, “espavilar-nos i eixir del cau”.

El curs va ser impartit pel nostre portaveu i coordinador de País Valencià, Kilian Cuerda, que, partint d’una anàlisi prèvia de la realitat local per a poder ajustar la formació de la forma que resultara més útil per als i les assistents, va insistir en la idea de què és un/a activista, en la idea de lideratge democràtic i de construcció en xarxa de relacions d’igual a igual amb la nostra societat de progrés. Com a base d’exemple i teòrica emprarem casos i línies procedents de l’activisme nord-americà i llatinoamericà, i del community organizing.

Agraïm especialment a Horte Gómez, regidora i portaveu socialista a Castelló de la Ribera, l’acollida, suport i esforç per a organitzar el curs. En properes jornades a planificar i desenvolupar continuarem aprofundint en les idees explicades, i en la seua aplicació pràctica, quedant la nostra oferta formativa en coneixement i a disposició també de la resta d’agrupacions socialistes de La Ribera.CastelloRibera2

RENTA BÁSICA Y NUEVOS MOVIMIENTOS SOCIALES

javi2En la década de los 90 se instaura, en la Comunidad Vasca, lo más cercano a lo que denominamos la Renta Básica (RB): la Carta Social. Este nuevo “derecho económico social” respondía a una reivindicación de los distintos movimientos social, que, frente a los sindicatos de clase, luchaban por la instauración de ese derecho de ciudadanía.

Siempre hemos defendido la necesidad de dicho derecho, y lo hemos defendido inclinándonos por un modelo fuerte del mismo. Un derecho que permite la emancipación social y que creemos que debe ser conquistado por la colectividad y desde la sociedad civil, a pesar de ser un derecho individual.

Movimientos Sociales y Sindicatos

En plena Revolución Industrial apareció en Gran Bretaña el movimiento conocido como el cartismo. El movimiento obrero aparecía en la escena política reivindicando no sólo sus derechos económicos, sino también los políticos. En dicha etapa los sindicatos son movimientos sociales que buscaron el espacio público para ejercer el demos. Movimiento social, que junto a los primeros partidos de izquierda consiguieron desenmascarar al capitalismo naciente.

Con el tiempo el sindicalismo entra a formar parte del aparato del estado, sus direcciones se encuentran inmersos en el juego “democrático” de justificación del capitalismo. El mismo León Trotsky en un excelente análisis confirma que “hay una característica común, en el desarrollo, o para ser más exactos en la degeneración, de las modernas organizaciones sindicales de todo el mundo; su acercamiento y su vinculación cada vez más estrecha con el poder estatal” [Los sindicatos en la era de la decadencia capitalista]

Aunque no es el tema de este post, hay que decir que el análisis de Trotsky continúa siendo vigente en la etapa del capitalismo tardío. Pero a esto se debe añadir ahora el “abrazo a la ideología burguesa”. Ya no se utilizan los conceptos de clase, aceptando el neolenguaje burgués de globalización o mundialización. Sus direcciones burocratizadas se ven inmersas en la rueda de la maquinaria capitalista, no hablando ni propugnando ninguna alternativa al sistema, prefiriendo refundarlos para que tenga un “rostro humano”.

Es verdad que se han atisbado distintos movimientos que el pretenden que el sindicalismo recupere su carácter de clase; desde los Cobas, hasta las distintas luchas sociales del movimiento obrero (Delphi, Puertollano, la TBM, etc.)

Frente a lo dicho y ante la internacionalización del capital bajo el dominio de la ideología neoliberal han aparecido nuevos proletarios: los trabajadores pobres se encuentran sin derechos. Pero,además, nos encontramos con los “invisibles”, los “marginados”, los “excluidos”.

Nuevos Derechos

A lo largo del último tercio del Siglo XX, los Nuevos Movimientos Sociales reivindican una serie de nuevos derechos, entre los que sobresalen el derecho a la Renta Básica. Sin embargo, dicho derecho va a encontrar detractores, incluso en la “izquierda radical”. Daniel Bensaid nos dice que los defensores fervientes del “derecho de ciudadanía” o “asignación universal” provienen de otra perspectiva. Ya que defienden que sería necesario la emergencia de un sector “cuaternario” no mecanizable, de trabajo libre y de la integración social por las actividades socializantes por excelencia [ChristopheAguiton, Daniel Bensaid, Le retour de la question sociale]

Detrás de la crítica existe una parte de razón, ya que en principio los defensores del nuevo derecho pretendían sustituir la lógica productivista por la lógica de la actividad. Ahora bien, esto es lo que defendían los seguidores “liberales”, y por tanto los defensores de un “modelo débil” de la Renta Básica. La crítica tenía razón en el sentido de que no se puede separar la conquista de este nuevo derecho de la existencia del mercado de trabajo y de todo lo que ello conlleva. Por consiguiente, nunca se puede tomar la RB como un fin en si mismo. Por dicha razón, D. Bensaid concibe la RB como una especie de caridad frente el desempleo. Y vuelve a tener razón en su crítica al modelo débil liberal cuando en una obra posterior afirma que: “En una lógica liberal, los ejercicios del cifraje de una asignación universal que sustituya a los mínimas sociales conduce a institucionalizar una nueva plebe de excluidos, abocados en el mejor de los casos a la RMI y a los juegos televisados. La zanahoria de la renta universal se transforma entonces en máquina de guerra contra la seguridad social” [Daniel Bensaid, Le sourire du Spectre]

Este debate va a llegar hasta nuestros días. Debate entre un nuevo derecho y/o derecho al trabajo. Desde nuestra perspectiva no son contradictorios y diríamos incluso que podría llegar a ser complementarios en un programa económico radical. De todas formas, si el debate se produce, quizás sea porque desde la izquierda todavía nos encontramos inmersos en una lógica que no debería ser la nuestra. Y porque además estamos confundiendo el trabajo con el trabajo asalariado. Hemos aceptado la “lógica del capital” y la idea de la posibilidad de que algún día puede volver lo que durante los Años Glorioso del pacto keynesiano conocimos como “pleno empleo”.

Podríamos hablar de cómo ha evolucionado el “trabajo asalariado”; como un capitalismo senil ha “flexibilizado las relaciones sociales. Lo que ha supuesto un asalto al “bienestar” y una dejación de funciones por parte del Estado. Por decirlo de otra manera, de cómo una contractualidad central ha erosionado los derechos hasta convertirlos en mera caridad. El “derecho a la existencia” ha sido supeditado completamente al derecho sacrosanto de la propiedad. Este capitalismo senil ha hecho que el fordismorompa unilateralmente el “compromiso social” creando zonas de incertidumbre y de riesgo. Una ruptura que ha supuesto ante todo una profundización de las relaciones capitalistas produciéndose un punto de “no retorno”. Quizá por esto algunos economistas radicales [marxistas] opinan que es imposible la vuelta al “pleno empleo”. Es lo que nos dice Michel Hussonal final de uno de sus artículos: “El retorno a un capitalismo regulado (fordista, o keynesiano) es imposible sobre la base material, a saber, los incrementos de productividad superiores a su media histórica, están fuera de su alcance. El capitalismo neoliberal no ha conseguido llevar a cabo una nueva adecuación entre sus exigencias propias y la estructura de la demanda social. Por lo demás, la mundialización obstaculiza la coordinación entre las burguesías basada en algún tipo de compromiso hostil a las finanzas” [La teoría de las ondas largas y la crisis del capitalismo contemporáneo]

Este capitalismo senil ha desestabilizado la relación salarial, inclinando la balanza hacia otro tipo de relaciones que profundizan la dominación y el sometimiento del proletariado. Aunque no sea el eje de este post, queremos decir que el capitalismo senil ha profundizado la división entre el proletariado, creando nuevas capas que aparecen sin derechos: nos estamos refiriendo a lo que ya se conoce como el precariado.

Esto hace aparecer otro tipo de conflictividad en las relaciones sociales. El capitalismo se aprovecha atacando a la colectividad [al sindicato] y profundizando la individualización de las relaciones. El ataque al sindicalismo de clase se basa en la falacia de afirmar que aquellos “sólo defienden a los trabajadores fijos”. Por otra parte el capitalismo se aprovecha a su vez para chantajear al sindicato y a los trabajadores fijos, acusándoles de ser unos “privilegiados”.

La Lucha por la Renta Básica

Todo este proyecto del capitalismo tardío ha conllevado a erosionar las relaciones y a un retroceso de los derechos sociales. La creación de un desempleo estructural conduce a la ideología neoliberal (hoy dominante) a recurrir a la economía neoclásica, sobre todo a Malthus; a su concepción antropológica. Llegando a culpabilizar al parado. El parado es la “clase marginal”, la que puede ser excluida. Se vuelve invisible a esa clase obrera Y qué mejor que enfrentarla a la ola de “trabajadores pobres”. Y esto tiene un objetivo fundante para la nueva sociedad: “la cruzada neoliberal pasa por negar la existencia de la propia clase trabajadora, que durante tantos años ha luchado por sus derechos como una auténtica fuerza política. Para ello, se utilizan mensajes como el que dice que “todos somos clase media”. Naturalmente, ese “todos” excluye a las personas más desfavorecidas, que no podrían en ningún caso ser consideradas clase media por su situación, a todas luces marginal… La imagen que se venden sobre los pobres es que tienen un comportamiento irresponsable y reprobable que no se ajusta a los estilos de vida aceptados que comparte la respetable clase media” [Isabel Torre, La criminalización de la pobreza al servicio del neoliberalismo].

Es normal que dicha situación fuera a estalla. La socialdemocracia, desde la década de 1980 intenta remediar esta situación mediante la institucionalización de la Renta Mínima de Inserción (RMI), que son “subsidios familiares y condicionados a una contraprestación”. Subsidio que no superaba ni la “trampa del paro” ni la “trampa de la pobreza”.

La situación en el Reino de España todavía ha sido peor. No hay que olvidar que cuando la socialdemocracia francesa (en los 80) introduce la RMI la vincula a otra política de la izquierda como es la RTT. Cosa que no ocurrió por estos lares. Además, el Estado de las Autonomías resolvió que dicha política dependía de las distintas autonomías y no del Estado. Por otra parte, en parte por la nueva división del trabajo, que aceptamos con nuestra entrada en la UE, nuestra estructura productiva es más débil que países como Francia. Quizás por esto la flexibilidad del mercado laboral creó más distorsiones profundizada por las ETTs. Nuestra inserción en el mercado internacional permitió una bajada salarial profunda con la precarización de la vida.

Era preciso que llegara el enfrentamiento. La aparición del precario supone “un trabajo sin derechos, con incertidumbre y riesgo”. Los derechos laborales en peligro de extinción. De ahí que en el momento de la aparición del 15M y más tarde el 22M se abriera el horizonte. Las cosas ya no pueden continuar igual. Los indignados ocupan el espacio público exigiendo nuevos derechos ya que no son mercancías.

Desde esta perspectiva de los Nuevos Movimientos Sociales podemos hablar de nuevos derechos. Pero siempre partiendo que ni la Renta Básica ni el Trabajo Garantizado son la panacea, ni son un programa económico. Ya Juventud Sin Futuro tenía clara las cosas cuando en su lucha contra el capitalismo senil defendían que “frente a este modelo de capitalismo basado en la especulación, se debe reivindicar que el acceso a la vivienda digna, entendido como alojamiento y no como propiedad, sea un derecho universal, reclamable y equiparado a otros derechos fundamentales como la educación y la sanidad

Es verdad que la RB tiene y tendrá detractores. Pero consideramos que todo puede cambiar. De hecho así ha sido. Pensadores marxistas como Alex Callinico, después de criticarla, sobre todo porque no consideraba que el “Principio de Diferencia fuera un principio de justicia adecuado para fundamentarla. Al mismo tiempo en su libro “Un Manifiesto Anticapitalista” vincula la introducción de la RBa toda una plataforma política entre la que incluye: la reducción de la semana laboral, el restablecimiento de los controles de capital y la defensa de los servicios públicos.

Pero incluso en el panorama político español los compañeros de los círculos Podemos Por el Socialismo siguiendo el lema de Renta Básica o empleo vincula también la introducción de la RB a todo un programa económico entre lo que destacan: repudio de la deuda pública, reparto del empleo sin rebaja salarial, supresión de la precariedad, escala móvil de salarios, nacionalización de la banca y sectores estratégicos de la economía, etc.

En conclusión decir, que concebimos la RB como un nuevo derecho de ciudadanía que puede terminar con la pobreza. Un derecho que justificamos desde una teoría de la justicia más universal que la representada por la Teoría de la Justicia de Rawls. Nos referimos a una Teoría de la Justicia Social incluya tanto la justicia política, como la justicia social único modo de conseguir una libertad real que ponga los medios para una participación política en democracia.

Javier Méndez-Vigo

Coordinador de Izquierda Socialista en Castelló

https://javier-mendezvigo.blogspot.com.es/2016/11/renta-basica-y-nuevos-movimientos.html?spref=fb

ENFRENTAMIENTO

josemaria Ahora tenemos un nuevo enfrentamiento entre familias. Dos «bandos» en guerra abierta en la que ambos proclaman su legitimidad para dirigir el partido. De momento ha perdido el partido, tras «un largo proceso de suicidio colectivo» (Odón Elorza). Ya en el Congreso de Toulouse, agosto de 1972, se había abordado la renovación, venciendo la tesis renovadora del interior sobre las del exilio, que encabezaba Rodolfo Llopis. Al no aceptar su destitución, provocó la ruptura en dos: el PSOE Renovado y el PSOE Histórico. Desde el XI Congreso en 1971, venía gestándose la ruptura entre los socialistas del exilio y los del interior: el relevo generacional, el traslado de la dirección al interior o su permanencia en el exterior, y las relaciones con los comunistas constituían tres problemas de fondo entre ambos sectores. Durante dos años, el PSOEr de González y el PSOEh de Llopis pugnaron por la legitimidad y las siglas. Finalmente, en 1974, la Internacional Socialista se inclinó por el de Felipe como único interlocutor. El PSOE de Suresnes aprobó una resolución que marcaba su posición respecto al problema nacional y la configuración territorial del estado. Claramente se defendía el pleno reconocimiento del derecho de autodeterminación, que comportaba la facultad de que cada nacionalidad pueda determinar libremente las relaciones que va a mantener con el resto de los pueblos que integran el Estado español. El PSOE pretendía establecer una República Federal de las nacionalidades que integran el Estado, que salvaguardara la unidad de la clase trabajadora de los diversos pueblos. ¡Qué tiempos! Hoy parecen ensoñaciones, por lo que ha llovido y por la pérdida de las frustradas esperanzas. La renovación del partido era inevitable. Acercar la organización a España, imprescindible, y la necesidad de un nuevo liderazgo resultaba evidente. «Yo me ocupo de UGT y tú del Partido», dicen que dijo Nicolás Redondo a «Isidoro» Felipe González.

La caída espectacular de apoyos al PSOE no empezó con Pedro Sánchez. De los cuatro últimos secretarios generales, Pedro Sánchez es el que mejor deja el partido con respecto a cómo lo cogió, pese a lo que le acusan. Según datos del CIS, Rubalcaba, sucesor de Zapatero al frente del PSOE, ha sido el que peor ha dejado el partido. Perdió 6,8 puntos en porcentaje de voto. Almunia, secretario general entre 1997 y 2000, le sigue en el ranking al perder 5,8 puntos durante su mandato. Rodríguez Zapatero perdió 3,6 puntos. Sánchez es el único con saldo positivo, aunque moviéndose en cifras muy inferiores a las del pasado a causa de la irrupción de Podemos y Ciudadanos. Ahora, con la dimisión como Secretario General de Pedro Sánchez, todo está por ver. Frente a todo, no conocemos cuales son las líneas ideológicas y estratégicas que defienden los bandos en conflicto. El PSOE ha evolucionado y no siempre hacia delante, pero no todo ha estado mal hecho. En otros momentos propugnó la revolución social y en los primeros gobiernos democráticos favoreció el bienestar. Hay que retomar algunas viejas ideas y formas de acción abandonadas, actualizadas a la nueva realidad y construir el futuro en igualdad, solidaridad y con justicia social. Mucho se ha quedado por el camino, objetivos y definiciones, como marxismo, socialismo democrático o república. Y sobre todo UN MILITANTE ¡UN VOTO! Las políticas del PSOE tienen que emanar desde la base.

 

José María Domínguez Rodríguez

Miembro de la Coordinadora d’Esquerra Socialista del PSPV-PSOE

DE LA TRANSVERSALIDAD AL PACTO TRANSVERSAL

FB_IMG_1457790271946La transversalidad ideológica, es decir, la aspiración  más o menos expresa de trascender de la tradicional dicotomía política izquierda derecha arranca en el ambiente fin de siecle  y en España, al calor de la pérdida del imperio colonial, echa raíces en el noventaiochismo, el regeneracionismo y el auge de los fascismos en Europa, aunque a nosotros nos parezca una cosa muy reciente. En este contexto resulta relevante y muy ilustrativo un párrafo del discurso que José Antonio Primo de Rivera leyó en el Teatro de La Comedia de Madrid el 29 de octubre de 1933 con motivo de la fundación de Falange Española: “El movimiento de hoy, que no es de partido, sino que es un movimiento, casi podríamos decir un antipartido, sépase desde ahora, no es de derechas ni de izquierdas. Porque en el fondo, la derecha es la aspiración a mantener una organización económica, aunque sea injusta, y la izquierda es, en el fondo, el deseo de subvertir una organización económica, aunque al subvertirla se arrastren muchas cosas buenas. Luego, esto se decora en unos y otros con una serie de consideraciones espirituales. Sepan todos los que nos escuchan de buena fe que estas consideraciones espirituales caben todas en nuestro movimiento, pero que nuestro movimiento por nada atará sus destinos al interés de grupo o al interés de clase que anida bajo la división superficial de derechas e izquierdas”. De ese tronco, que cada uno lo califique como considere oportuno, surgen las diversas ramas teóricas que postulan la supresión de la dicotomía ideológica, cuya savia que las alimenta es la misma puesto que beben de la misma fuente. En consecuencia, la tesis de la superación de la “división superficial entre derechas e izquierdas” no es ni nueva, ni reciente, ni su paternidad puede arrogársela ningún partido político actual, sino que enlaza con  las ideas que originaron y justificaron el fascismo.
En su formulación contemporánea, el concepto de transversalidad, aplicado a la ideología y concretado en andamiaje de una fuerza política, consiste básicamente en la sustitución de la dicotomía izquierda-derecha por la de arriba-abajo. Dicho de otra manera, que para articular una alternativa de Gobierno es necesario un partido-movimiento, Podemos, que trascienda de las ideologías con la finalidad de agrupar a lo que ellos denominan “los de abajo”, es decir, el pueblo – concepto no definido satisfactoriamente -, independientemente de su adscripción en el continuo político izquierda-derecha. Las semejanzas con el discurso “joseantoniano” son más que evidentes y las dificultades derivadas de asumir esa indefinición ideológica como paradigma basal también son compartidas. El problema fundamental que han encontrado los defensores de la tesis de la transversalidad es que la realidad sociológica ha contradicho todos y cada uno de sus planteamientos, es más, ha situado a su alternativa de Gobierno en la extrema izquierda – de la misma manera que al partido que fundó José Antonio Primo de Rivera se le adscribió a la extrema derecha -, o al menos más a la izquierda que el PSOE. De ahí que, rendidos a la evidencia, tras las pasadas elecciones generales el discurso dominante en Podemos se ha situado siempre en el terreno de la oposición ideológica entre izquierda y derecha. Basten como ejemplos ilustrativos tres hechos fácilmente verificables: uno, que ya desde el 20D, Podemos ha planteado al PSOE una alternativa de Gobierno de izquierdas en el Congreso, aun sabiendo que no existía una mayoría ideológica en escaños (salvo que se considere de izquierdas al PNV, a DiLl y a CC); dos, que el partido de Pablo Iglesias Turrión ha manifestado con claridad meridiana querer sustituir al PSOE en el liderazgo de la izquierda en España; y tres, que el partido morado inició desde antes de la convocatoria de la repetición de las elecciones generales el procedimiento para configurar una coalición de todos los partidos políticos situados a la izquierda del PSOE. Esto, en suma, supone enterrar y dar carpetazo a la tesis de la transversalidad en Podemos para asumir que su espacio ideológico se sitúa claramente en la izquierda, en un terreno alejado de la socialdemocracia europea de posguerra y cercano al eurocomunismo. El inicio recientemente del proceso de liquidación de IU por absorción en Podemos es la guinda en el pastel de la redefinición ideológica del partido emergente, abandonada por infructuosa la tesis de la centralidad en el tablero político que esgrimieron al principio sus dirigentes.
Felizmente desechada la transversalidad que propugnaba con vehemencia el fundador de Podemos y regresado todo al punto de partida, los partidos políticos, viejos y nuevos, pasan a ocupar su lugar en el continuo izquierda-derecha. Al final de este improductivo viaje a la casilla de salida, la única novedad destacable es la división de la derecha en dos formaciones políticas: PP y Ciudadanos, dado que por el lado izquierdo todo sigue igual salvo el cambio de nombre de la formación que ocupa el lugar a la izquierda del PSOE.  En este escenario va a resultar muy difícil que uno de los bloques gobierne por sí solo y se impone la política de pactos entre partidos de diferente credo ideológico, es decir, que habremos transitado en tiempo récord de la transversalidad al pacto transversal. Es cierto que las primeras experiencias en este campo no han sido positivas, tal vez por la falta de experiencia, pero no lo es menos que pactar a izquierdas y derechas no es una opción sino una obligación para nuestros representantes políticos. Otra cosa será que estén a la altura del reto, que eso está por ver.

 

Enrique Casanova Sanchis

Miembro d’Esquerra Socialista del PSPV-PSOE

TUMBA ABIERTA

josemariaEl Electo-barómetro, impulsado por la web especializada en encuestas y sondeos electomania.es, no solo sitúa a la confluencia por encima del PSOE en votos, sino que estaría a 2 puntos del PP en la lucha por la victoria electoral. PP (28,2%), PODEMOS-IU (26,2%), PSOE (18,9%), serían los resultados de este estudio. Son varios los sondeos que vienen pronosticando el sorpasso, mediante el que la confluencia de los partidos de izquierdas adelantaría al PSOE y se consolidaría como alternativa de voto útil al PP en las elecciones del 26J. La coalición de Podemos con Izquierda Unida para presentarse de manera conjunta ante las elecciones del próximo 26J, obtendría un mayor número de papeletas. Así se desprende del avance de una encuesta de Metroscopia para el diario El País, en la que se pone de manifiesto que la alianza fortalece su posición frente al PSOE. Según otro sondeo de Invymark para La Sexta, dado a conocer este pasado sábado 30/04/16 Podemos adelantaría ya al PSOE en intención de voto incluso en solitario, sin contar con una posible alianza con IU para concurrir juntos a los próximos comicios. El PSOE el haber puesto en circulación como moneda de curso legal la especie de que el pacto con Ciudadanos y sus cuarenta mariachis iba a misa, y que además a semejante aquelarre se podía unir la orquesta Podemos, era pretender hacer creer que dos más tres son y que los obispos levitan. Y así ha ocurrido hasta que la realidad se ha impuesto al esperpento y la superstición. A ver ahora cómo arreglan este descomunal entuerto que ha pillado a justos y pecadores con el carrito de los helados. No olvidemos que la insólita operación PSOE-Ciudadanos fue aprobada en consulta por la militancia y refrendada por el mismísimo Comité Federal, que además validó mantener a Pedro Sánchez, el maestro alquimista, como líder supremo del partido hasta las elecciones. Este maestro se pensaba que con los 90 escaños del PSOE y los 40 de C`S lo llamaron “la vía 169” confundiendo de todas a todas la ambición con la realidad. Creyéndose que más bajo que habían caído el 20-D, no podían caer, nada más alejado de la realidad, no dándose cuenta que con su actitud de negociar con esta derecha se sumaban a los pasos que había dado el PASOK griego, esta operación cosmética, rayana en la ciencia-ficción, que ha sido coreada como una genialidad por parte del séquito adicto y las terminales mediáticas implicadas. Es lo que tienen todos las Iglesias y los Ejércitos. Que cuando el jefe manda “por ahí”, hablando ex cátedra, todos aprietan el paso impasible el ademán aunque al fondo solo esté el abismo. La doctrina ahoga la vida porque exige desprenderse del espíritu crítico. Cosas de la obediencia debida. El gran dramón que es para el PSOE, es que su rechazo a sumar con Podemos, el único partido sin vínculos con la oligarquía dominante, pone en evidencia que Ferraz es el principal responsable que el Partido Popular siga en el poder. Lo cuente como lo quieran contar. Qué falta de visión, cómo podrían ignorar que los compañeros de cama C´s era un viaje a ninguna parte. Los visionarios del PSOE pensaban que podían repetir la carambola a tres bandas de la Transición, confundiendo “las churras con las merinas” no dándose cuenta que la memoria es traidora y la ambición mata. Creían estos “cerebros de Ferraz”¿que el statu quo de Podemos, era como aquel PCE de Santiago Carrillo y que dándoles unos “caramelos” de cargos lograrían succionar a sus cuadros políticos? Como ocurrió en aquel entonces con la camada carrillista. Dando la casualidad o no tan casualidad, que estos son los visionarios del PSOE hoy. Estas personas sin tener un concepto claros de sí mismos y sin un pensamiento críticos, sin tener una conciencia clara negándose a hacerse una autocritica; con sus cabezas mal amuebladas, imitadores de un tiempo pasado, encumbrado en poltronas, llevando a un partido con una tradición de lucha en una caída a tumba abierta.

José María Domínguez

Miembro de la Coordinadora d’Esquerra Socialista del PSPV-PSOE

PODEMOS Y EL TOTALITARISMO SOCIAL

13105819_10206429300434530_411439441_oYa establecía Ximo Puig la curiosa similitud entre las formulaciones teóricas de Gaetano Mosca, intelectual de principios del s.XX que acabó por simpatizar con el fascismo de Mussolini, y el discurso central del partido político Podemos.

El pensamiento de Mosca, y de otros intelectuales de principios de su siglo, entraría en la clasificación de “teorías elitistas de la democracia”. Con tal de ser lo más sintéticos posibles, Mosca, y otros tantos autores de este mismo periodo, comparten la misma visión sobre la democracia: no se trata más que de un sistema de selección de élites, clase política, oligarquía o como prefiramos llamarlo. Para explicarlo mejor vamos a utilizar el ejemplo que nos daba Ximo Puig en su día: Gaetano Mosca afirmaba el concepto de “clase política” en referencia a una élite dominante del estado, reducida en número, de difícil acceso y que de facto dominaba a las masas populares. Venía a decir que la clase política era una clase social diferenciada del resto: las clases populares. Algo parecido a que quería decir también Robert Michels sobre la vida interna de los partidos con su “ley de hierro de la oligarquía: una oligarquía “domina” al resto de la base del partido. Llegados a este punto a alguien le sonará el famoso enfrentamiento casta-pueblo, que tanto abunda en el discurso de la formación morada.

Volviendo al origen, la afirmación que hizo en su día el actual President de la Generalitat algo de razón tenía: Podemos se sirve del conocimiento que ya han usado otros movimientos de masas. Esto en sí no es ni bueno ni malo, pues Gaetano Mosca simplemente escribió sobre la realidad de la existencia de una clase social. Lo realmente interesante de la actualización que le da Podemos a la idea es cómo, en primer lugar, le aplican un principio de polarización ideológica y construcción del discurso con la dicotomía casta-pueblo y, en segundo lugar y más importante, la cultura política que genera este pequeño trabajo de ingeniería del pensamiento político.

Si nos centramos en el efecto secundario de su discurso, mi conclusión es que no es arriesgado decir que Podemos es un partido (o movimiento, como prefieren llamarse) totalitario y que comparte más de un paralelismo con el fascismo. Antes de que nadie se rasgue las vestiduras: no, no piensen en Stalin. A diferencia de los totalitarismos del siglo XX, el de Podemos no es tanto una forma de ejercer el poder como de construir el discurso. Si analizamos en detalle lo que implica el discurso casta-pueblo vemos que no se trata de una polarización entre ideologías o propuestas políticas. Aunque tenga implicaciones de identidad y clase social, el eje clásico simplemente referencia a dos conjuntos de políticas clasificadas como tal, (no vamos en esencia más allá de educación pública o privada, por ejemplo). El discurso de Podemos, centrado en la polarización casta-pueblo pretende abarcar todo. Toda la sociedad entra dentro de la cosmovisión casta-pueblo: virtuosos contra corruptos, políticos contra la ciudadanía, los de arriba contra los de abajo. El problema de la polarización que establece Podemos es que se ejerce sobre la identidad de los grupos y los individuos, no sobre ideologías. La consecuencia de ello es que no estar en su bando implica, sencillamente, que no eres de “los buenos” y por lo tanto se te debe negar todo reconocimiento. No hay ni argumento, ni debate porque no se debaten argumentos en el discurso de Podemos. Todo acaba y empieza con un “conmigo o contra mí”.

La demostración de este “totalitarismo social” de Podemos se encuentra con un simple paseo por redes o por los medios: toda opinión contra Podemos es suprimida o anulada por una horda de seguidores que no oponen ningún argumento más allá del “dices eso porque formas parte de la casta” (para resumir y como argumento tipo). Da igual que seas un pobre diablo que comentaba una noticia en la web de El País o un periodista de renombre (que se lo digan a Antón Losada, a quien su última crítica a Podemos le valió el apelativo de “perro del PSOE” en redes): si osas mostrar aunque sea la más mínima crítica al movimiento pasas a ser cómplice del enemigo, y por lo tanto no mereces reconocimiento a ojos del pueblo. Se trata de la falacia ad hominem hecha discurso político.

Hete aquí la genialidad y el monstruo que ha creado el club de la Complutense. Como buenos comunicadores, crearon el discurso con el que han pretendido abarcar a toda la sociedad y de paso han convertido en “el mal” a todo aquel que no se les una de forma total y absolutamente acrítica. Podemos ha convertido el desprecio y el odio en discurso político válido.

 

Andreu Moratal Ferrando

Miembro d’Esquerra Socialista del PSPV-PSOE

LA VEU DELS SENSE VEU

enric_palanca_alcaldeNo digas clases trabajadoras, di con una vanguardia que dice interpretar sus intereses y su voz. No es lo mismo. La clase trabajadora votó con fruición al partido socialista ¿Estaban siendo víctimas de una alucinación colectiva? Es el problema de la vanguardia, que al no convencer a las masas no aspira a ello sino a capitalizar su indefinición para apoderarse del estado. Como democráticamente no puede hacerse, se recurre al golpe de estado o a la idea de que algún día la gente los vote. Para eso, claro está, hay que camuflarse de radicales de izquierdas que no quieren gobernar a cualquier precio pero sí evitar que los partidos que sí son de masas como el socialista lleguen a gobernar, favoreciendo los gobiernos de derechas que aumentan la contradicción intrínseca del sistema. Ese es el sentido de esos partidos de vanguardia. En la práctica ni llegan a ser revolucionarios ni llegan a ser reformistas. Se convierten en la mejor alianza de la derecha que aprovecha su radicalidad verbal para reprimir a las masas con leyes mordaza, pero en realidad no tienen nada que temer pues estos revolucionarios de boquilla no se preparan para ninguna revolución y tienen un lenguaje tan excluyente que nunca penetra en las mayorías. ¿Me he explicado bien? Ni los cinco millones de votos de Podemos, con todas su confluencias llega a la mayoría del electorado, por meritorio que sea el resultado. Al final llegamos al mismo callejón sin salida. Ese es el callejón al que se dirige Podemos al no haber podido suplantar al partido socialista. Si no es ahora, Podemos avanza hacia ese partido socialdemócrata que desde siempre ha sido el objetivo a batir de las vanguardias. Vanguardias que se convierten en elementos reaccionarios, partidos del sistema. Un recambio del bipartidismo. Nada cambia excepto los nombres y el desencanto de la población que pensaba que eran otra cosa.

Enric Palanca Torres

Membre d’Esquerra Socialista del PSPV-PSOE

Alcalde de Pobla de Farnals