RENTA BÁSICA Y NUEVOS MOVIMIENTOS SOCIALES

javi2En la década de los 90 se instaura, en la Comunidad Vasca, lo más cercano a lo que denominamos la Renta Básica (RB): la Carta Social. Este nuevo “derecho económico social” respondía a una reivindicación de los distintos movimientos social, que, frente a los sindicatos de clase, luchaban por la instauración de ese derecho de ciudadanía.

Siempre hemos defendido la necesidad de dicho derecho, y lo hemos defendido inclinándonos por un modelo fuerte del mismo. Un derecho que permite la emancipación social y que creemos que debe ser conquistado por la colectividad y desde la sociedad civil, a pesar de ser un derecho individual.

Movimientos Sociales y Sindicatos

En plena Revolución Industrial apareció en Gran Bretaña el movimiento conocido como el cartismo. El movimiento obrero aparecía en la escena política reivindicando no sólo sus derechos económicos, sino también los políticos. En dicha etapa los sindicatos son movimientos sociales que buscaron el espacio público para ejercer el demos. Movimiento social, que junto a los primeros partidos de izquierda consiguieron desenmascarar al capitalismo naciente.

Con el tiempo el sindicalismo entra a formar parte del aparato del estado, sus direcciones se encuentran inmersos en el juego “democrático” de justificación del capitalismo. El mismo León Trotsky en un excelente análisis confirma que “hay una característica común, en el desarrollo, o para ser más exactos en la degeneración, de las modernas organizaciones sindicales de todo el mundo; su acercamiento y su vinculación cada vez más estrecha con el poder estatal” [Los sindicatos en la era de la decadencia capitalista]

Aunque no es el tema de este post, hay que decir que el análisis de Trotsky continúa siendo vigente en la etapa del capitalismo tardío. Pero a esto se debe añadir ahora el “abrazo a la ideología burguesa”. Ya no se utilizan los conceptos de clase, aceptando el neolenguaje burgués de globalización o mundialización. Sus direcciones burocratizadas se ven inmersas en la rueda de la maquinaria capitalista, no hablando ni propugnando ninguna alternativa al sistema, prefiriendo refundarlos para que tenga un “rostro humano”.

Es verdad que se han atisbado distintos movimientos que el pretenden que el sindicalismo recupere su carácter de clase; desde los Cobas, hasta las distintas luchas sociales del movimiento obrero (Delphi, Puertollano, la TBM, etc.)

Frente a lo dicho y ante la internacionalización del capital bajo el dominio de la ideología neoliberal han aparecido nuevos proletarios: los trabajadores pobres se encuentran sin derechos. Pero,además, nos encontramos con los “invisibles”, los “marginados”, los “excluidos”.

Nuevos Derechos

A lo largo del último tercio del Siglo XX, los Nuevos Movimientos Sociales reivindican una serie de nuevos derechos, entre los que sobresalen el derecho a la Renta Básica. Sin embargo, dicho derecho va a encontrar detractores, incluso en la “izquierda radical”. Daniel Bensaid nos dice que los defensores fervientes del “derecho de ciudadanía” o “asignación universal” provienen de otra perspectiva. Ya que defienden que sería necesario la emergencia de un sector “cuaternario” no mecanizable, de trabajo libre y de la integración social por las actividades socializantes por excelencia [ChristopheAguiton, Daniel Bensaid, Le retour de la question sociale]

Detrás de la crítica existe una parte de razón, ya que en principio los defensores del nuevo derecho pretendían sustituir la lógica productivista por la lógica de la actividad. Ahora bien, esto es lo que defendían los seguidores “liberales”, y por tanto los defensores de un “modelo débil” de la Renta Básica. La crítica tenía razón en el sentido de que no se puede separar la conquista de este nuevo derecho de la existencia del mercado de trabajo y de todo lo que ello conlleva. Por consiguiente, nunca se puede tomar la RB como un fin en si mismo. Por dicha razón, D. Bensaid concibe la RB como una especie de caridad frente el desempleo. Y vuelve a tener razón en su crítica al modelo débil liberal cuando en una obra posterior afirma que: “En una lógica liberal, los ejercicios del cifraje de una asignación universal que sustituya a los mínimas sociales conduce a institucionalizar una nueva plebe de excluidos, abocados en el mejor de los casos a la RMI y a los juegos televisados. La zanahoria de la renta universal se transforma entonces en máquina de guerra contra la seguridad social” [Daniel Bensaid, Le sourire du Spectre]

Este debate va a llegar hasta nuestros días. Debate entre un nuevo derecho y/o derecho al trabajo. Desde nuestra perspectiva no son contradictorios y diríamos incluso que podría llegar a ser complementarios en un programa económico radical. De todas formas, si el debate se produce, quizás sea porque desde la izquierda todavía nos encontramos inmersos en una lógica que no debería ser la nuestra. Y porque además estamos confundiendo el trabajo con el trabajo asalariado. Hemos aceptado la “lógica del capital” y la idea de la posibilidad de que algún día puede volver lo que durante los Años Glorioso del pacto keynesiano conocimos como “pleno empleo”.

Podríamos hablar de cómo ha evolucionado el “trabajo asalariado”; como un capitalismo senil ha “flexibilizado las relaciones sociales. Lo que ha supuesto un asalto al “bienestar” y una dejación de funciones por parte del Estado. Por decirlo de otra manera, de cómo una contractualidad central ha erosionado los derechos hasta convertirlos en mera caridad. El “derecho a la existencia” ha sido supeditado completamente al derecho sacrosanto de la propiedad. Este capitalismo senil ha hecho que el fordismorompa unilateralmente el “compromiso social” creando zonas de incertidumbre y de riesgo. Una ruptura que ha supuesto ante todo una profundización de las relaciones capitalistas produciéndose un punto de “no retorno”. Quizá por esto algunos economistas radicales [marxistas] opinan que es imposible la vuelta al “pleno empleo”. Es lo que nos dice Michel Hussonal final de uno de sus artículos: “El retorno a un capitalismo regulado (fordista, o keynesiano) es imposible sobre la base material, a saber, los incrementos de productividad superiores a su media histórica, están fuera de su alcance. El capitalismo neoliberal no ha conseguido llevar a cabo una nueva adecuación entre sus exigencias propias y la estructura de la demanda social. Por lo demás, la mundialización obstaculiza la coordinación entre las burguesías basada en algún tipo de compromiso hostil a las finanzas” [La teoría de las ondas largas y la crisis del capitalismo contemporáneo]

Este capitalismo senil ha desestabilizado la relación salarial, inclinando la balanza hacia otro tipo de relaciones que profundizan la dominación y el sometimiento del proletariado. Aunque no sea el eje de este post, queremos decir que el capitalismo senil ha profundizado la división entre el proletariado, creando nuevas capas que aparecen sin derechos: nos estamos refiriendo a lo que ya se conoce como el precariado.

Esto hace aparecer otro tipo de conflictividad en las relaciones sociales. El capitalismo se aprovecha atacando a la colectividad [al sindicato] y profundizando la individualización de las relaciones. El ataque al sindicalismo de clase se basa en la falacia de afirmar que aquellos “sólo defienden a los trabajadores fijos”. Por otra parte el capitalismo se aprovecha a su vez para chantajear al sindicato y a los trabajadores fijos, acusándoles de ser unos “privilegiados”.

La Lucha por la Renta Básica

Todo este proyecto del capitalismo tardío ha conllevado a erosionar las relaciones y a un retroceso de los derechos sociales. La creación de un desempleo estructural conduce a la ideología neoliberal (hoy dominante) a recurrir a la economía neoclásica, sobre todo a Malthus; a su concepción antropológica. Llegando a culpabilizar al parado. El parado es la “clase marginal”, la que puede ser excluida. Se vuelve invisible a esa clase obrera Y qué mejor que enfrentarla a la ola de “trabajadores pobres”. Y esto tiene un objetivo fundante para la nueva sociedad: “la cruzada neoliberal pasa por negar la existencia de la propia clase trabajadora, que durante tantos años ha luchado por sus derechos como una auténtica fuerza política. Para ello, se utilizan mensajes como el que dice que “todos somos clase media”. Naturalmente, ese “todos” excluye a las personas más desfavorecidas, que no podrían en ningún caso ser consideradas clase media por su situación, a todas luces marginal… La imagen que se venden sobre los pobres es que tienen un comportamiento irresponsable y reprobable que no se ajusta a los estilos de vida aceptados que comparte la respetable clase media” [Isabel Torre, La criminalización de la pobreza al servicio del neoliberalismo].

Es normal que dicha situación fuera a estalla. La socialdemocracia, desde la década de 1980 intenta remediar esta situación mediante la institucionalización de la Renta Mínima de Inserción (RMI), que son “subsidios familiares y condicionados a una contraprestación”. Subsidio que no superaba ni la “trampa del paro” ni la “trampa de la pobreza”.

La situación en el Reino de España todavía ha sido peor. No hay que olvidar que cuando la socialdemocracia francesa (en los 80) introduce la RMI la vincula a otra política de la izquierda como es la RTT. Cosa que no ocurrió por estos lares. Además, el Estado de las Autonomías resolvió que dicha política dependía de las distintas autonomías y no del Estado. Por otra parte, en parte por la nueva división del trabajo, que aceptamos con nuestra entrada en la UE, nuestra estructura productiva es más débil que países como Francia. Quizás por esto la flexibilidad del mercado laboral creó más distorsiones profundizada por las ETTs. Nuestra inserción en el mercado internacional permitió una bajada salarial profunda con la precarización de la vida.

Era preciso que llegara el enfrentamiento. La aparición del precario supone “un trabajo sin derechos, con incertidumbre y riesgo”. Los derechos laborales en peligro de extinción. De ahí que en el momento de la aparición del 15M y más tarde el 22M se abriera el horizonte. Las cosas ya no pueden continuar igual. Los indignados ocupan el espacio público exigiendo nuevos derechos ya que no son mercancías.

Desde esta perspectiva de los Nuevos Movimientos Sociales podemos hablar de nuevos derechos. Pero siempre partiendo que ni la Renta Básica ni el Trabajo Garantizado son la panacea, ni son un programa económico. Ya Juventud Sin Futuro tenía clara las cosas cuando en su lucha contra el capitalismo senil defendían que “frente a este modelo de capitalismo basado en la especulación, se debe reivindicar que el acceso a la vivienda digna, entendido como alojamiento y no como propiedad, sea un derecho universal, reclamable y equiparado a otros derechos fundamentales como la educación y la sanidad

Es verdad que la RB tiene y tendrá detractores. Pero consideramos que todo puede cambiar. De hecho así ha sido. Pensadores marxistas como Alex Callinico, después de criticarla, sobre todo porque no consideraba que el “Principio de Diferencia fuera un principio de justicia adecuado para fundamentarla. Al mismo tiempo en su libro “Un Manifiesto Anticapitalista” vincula la introducción de la RBa toda una plataforma política entre la que incluye: la reducción de la semana laboral, el restablecimiento de los controles de capital y la defensa de los servicios públicos.

Pero incluso en el panorama político español los compañeros de los círculos Podemos Por el Socialismo siguiendo el lema de Renta Básica o empleo vincula también la introducción de la RB a todo un programa económico entre lo que destacan: repudio de la deuda pública, reparto del empleo sin rebaja salarial, supresión de la precariedad, escala móvil de salarios, nacionalización de la banca y sectores estratégicos de la economía, etc.

En conclusión decir, que concebimos la RB como un nuevo derecho de ciudadanía que puede terminar con la pobreza. Un derecho que justificamos desde una teoría de la justicia más universal que la representada por la Teoría de la Justicia de Rawls. Nos referimos a una Teoría de la Justicia Social incluya tanto la justicia política, como la justicia social único modo de conseguir una libertad real que ponga los medios para una participación política en democracia.

Javier Méndez-Vigo

Coordinador de Izquierda Socialista en Castelló

https://javier-mendezvigo.blogspot.com.es/2016/11/renta-basica-y-nuevos-movimientos.html?spref=fb

ENFRENTAMIENTO

josemaria Ahora tenemos un nuevo enfrentamiento entre familias. Dos «bandos» en guerra abierta en la que ambos proclaman su legitimidad para dirigir el partido. De momento ha perdido el partido, tras «un largo proceso de suicidio colectivo» (Odón Elorza). Ya en el Congreso de Toulouse, agosto de 1972, se había abordado la renovación, venciendo la tesis renovadora del interior sobre las del exilio, que encabezaba Rodolfo Llopis. Al no aceptar su destitución, provocó la ruptura en dos: el PSOE Renovado y el PSOE Histórico. Desde el XI Congreso en 1971, venía gestándose la ruptura entre los socialistas del exilio y los del interior: el relevo generacional, el traslado de la dirección al interior o su permanencia en el exterior, y las relaciones con los comunistas constituían tres problemas de fondo entre ambos sectores. Durante dos años, el PSOEr de González y el PSOEh de Llopis pugnaron por la legitimidad y las siglas. Finalmente, en 1974, la Internacional Socialista se inclinó por el de Felipe como único interlocutor. El PSOE de Suresnes aprobó una resolución que marcaba su posición respecto al problema nacional y la configuración territorial del estado. Claramente se defendía el pleno reconocimiento del derecho de autodeterminación, que comportaba la facultad de que cada nacionalidad pueda determinar libremente las relaciones que va a mantener con el resto de los pueblos que integran el Estado español. El PSOE pretendía establecer una República Federal de las nacionalidades que integran el Estado, que salvaguardara la unidad de la clase trabajadora de los diversos pueblos. ¡Qué tiempos! Hoy parecen ensoñaciones, por lo que ha llovido y por la pérdida de las frustradas esperanzas. La renovación del partido era inevitable. Acercar la organización a España, imprescindible, y la necesidad de un nuevo liderazgo resultaba evidente. «Yo me ocupo de UGT y tú del Partido», dicen que dijo Nicolás Redondo a «Isidoro» Felipe González.

La caída espectacular de apoyos al PSOE no empezó con Pedro Sánchez. De los cuatro últimos secretarios generales, Pedro Sánchez es el que mejor deja el partido con respecto a cómo lo cogió, pese a lo que le acusan. Según datos del CIS, Rubalcaba, sucesor de Zapatero al frente del PSOE, ha sido el que peor ha dejado el partido. Perdió 6,8 puntos en porcentaje de voto. Almunia, secretario general entre 1997 y 2000, le sigue en el ranking al perder 5,8 puntos durante su mandato. Rodríguez Zapatero perdió 3,6 puntos. Sánchez es el único con saldo positivo, aunque moviéndose en cifras muy inferiores a las del pasado a causa de la irrupción de Podemos y Ciudadanos. Ahora, con la dimisión como Secretario General de Pedro Sánchez, todo está por ver. Frente a todo, no conocemos cuales son las líneas ideológicas y estratégicas que defienden los bandos en conflicto. El PSOE ha evolucionado y no siempre hacia delante, pero no todo ha estado mal hecho. En otros momentos propugnó la revolución social y en los primeros gobiernos democráticos favoreció el bienestar. Hay que retomar algunas viejas ideas y formas de acción abandonadas, actualizadas a la nueva realidad y construir el futuro en igualdad, solidaridad y con justicia social. Mucho se ha quedado por el camino, objetivos y definiciones, como marxismo, socialismo democrático o república. Y sobre todo UN MILITANTE ¡UN VOTO! Las políticas del PSOE tienen que emanar desde la base.

 

José María Domínguez Rodríguez

Miembro de la Coordinadora d’Esquerra Socialista del PSPV-PSOE

DE LA TRANSVERSALIDAD AL PACTO TRANSVERSAL

FB_IMG_1457790271946La transversalidad ideológica, es decir, la aspiración  más o menos expresa de trascender de la tradicional dicotomía política izquierda derecha arranca en el ambiente fin de siecle  y en España, al calor de la pérdida del imperio colonial, echa raíces en el noventaiochismo, el regeneracionismo y el auge de los fascismos en Europa, aunque a nosotros nos parezca una cosa muy reciente. En este contexto resulta relevante y muy ilustrativo un párrafo del discurso que José Antonio Primo de Rivera leyó en el Teatro de La Comedia de Madrid el 29 de octubre de 1933 con motivo de la fundación de Falange Española: “El movimiento de hoy, que no es de partido, sino que es un movimiento, casi podríamos decir un antipartido, sépase desde ahora, no es de derechas ni de izquierdas. Porque en el fondo, la derecha es la aspiración a mantener una organización económica, aunque sea injusta, y la izquierda es, en el fondo, el deseo de subvertir una organización económica, aunque al subvertirla se arrastren muchas cosas buenas. Luego, esto se decora en unos y otros con una serie de consideraciones espirituales. Sepan todos los que nos escuchan de buena fe que estas consideraciones espirituales caben todas en nuestro movimiento, pero que nuestro movimiento por nada atará sus destinos al interés de grupo o al interés de clase que anida bajo la división superficial de derechas e izquierdas”. De ese tronco, que cada uno lo califique como considere oportuno, surgen las diversas ramas teóricas que postulan la supresión de la dicotomía ideológica, cuya savia que las alimenta es la misma puesto que beben de la misma fuente. En consecuencia, la tesis de la superación de la “división superficial entre derechas e izquierdas” no es ni nueva, ni reciente, ni su paternidad puede arrogársela ningún partido político actual, sino que enlaza con  las ideas que originaron y justificaron el fascismo.
En su formulación contemporánea, el concepto de transversalidad, aplicado a la ideología y concretado en andamiaje de una fuerza política, consiste básicamente en la sustitución de la dicotomía izquierda-derecha por la de arriba-abajo. Dicho de otra manera, que para articular una alternativa de Gobierno es necesario un partido-movimiento, Podemos, que trascienda de las ideologías con la finalidad de agrupar a lo que ellos denominan “los de abajo”, es decir, el pueblo – concepto no definido satisfactoriamente -, independientemente de su adscripción en el continuo político izquierda-derecha. Las semejanzas con el discurso “joseantoniano” son más que evidentes y las dificultades derivadas de asumir esa indefinición ideológica como paradigma basal también son compartidas. El problema fundamental que han encontrado los defensores de la tesis de la transversalidad es que la realidad sociológica ha contradicho todos y cada uno de sus planteamientos, es más, ha situado a su alternativa de Gobierno en la extrema izquierda – de la misma manera que al partido que fundó José Antonio Primo de Rivera se le adscribió a la extrema derecha -, o al menos más a la izquierda que el PSOE. De ahí que, rendidos a la evidencia, tras las pasadas elecciones generales el discurso dominante en Podemos se ha situado siempre en el terreno de la oposición ideológica entre izquierda y derecha. Basten como ejemplos ilustrativos tres hechos fácilmente verificables: uno, que ya desde el 20D, Podemos ha planteado al PSOE una alternativa de Gobierno de izquierdas en el Congreso, aun sabiendo que no existía una mayoría ideológica en escaños (salvo que se considere de izquierdas al PNV, a DiLl y a CC); dos, que el partido de Pablo Iglesias Turrión ha manifestado con claridad meridiana querer sustituir al PSOE en el liderazgo de la izquierda en España; y tres, que el partido morado inició desde antes de la convocatoria de la repetición de las elecciones generales el procedimiento para configurar una coalición de todos los partidos políticos situados a la izquierda del PSOE. Esto, en suma, supone enterrar y dar carpetazo a la tesis de la transversalidad en Podemos para asumir que su espacio ideológico se sitúa claramente en la izquierda, en un terreno alejado de la socialdemocracia europea de posguerra y cercano al eurocomunismo. El inicio recientemente del proceso de liquidación de IU por absorción en Podemos es la guinda en el pastel de la redefinición ideológica del partido emergente, abandonada por infructuosa la tesis de la centralidad en el tablero político que esgrimieron al principio sus dirigentes.
Felizmente desechada la transversalidad que propugnaba con vehemencia el fundador de Podemos y regresado todo al punto de partida, los partidos políticos, viejos y nuevos, pasan a ocupar su lugar en el continuo izquierda-derecha. Al final de este improductivo viaje a la casilla de salida, la única novedad destacable es la división de la derecha en dos formaciones políticas: PP y Ciudadanos, dado que por el lado izquierdo todo sigue igual salvo el cambio de nombre de la formación que ocupa el lugar a la izquierda del PSOE.  En este escenario va a resultar muy difícil que uno de los bloques gobierne por sí solo y se impone la política de pactos entre partidos de diferente credo ideológico, es decir, que habremos transitado en tiempo récord de la transversalidad al pacto transversal. Es cierto que las primeras experiencias en este campo no han sido positivas, tal vez por la falta de experiencia, pero no lo es menos que pactar a izquierdas y derechas no es una opción sino una obligación para nuestros representantes políticos. Otra cosa será que estén a la altura del reto, que eso está por ver.

 

Enrique Casanova Sanchis

Miembro d’Esquerra Socialista del PSPV-PSOE

TUMBA ABIERTA

josemariaEl Electo-barómetro, impulsado por la web especializada en encuestas y sondeos electomania.es, no solo sitúa a la confluencia por encima del PSOE en votos, sino que estaría a 2 puntos del PP en la lucha por la victoria electoral. PP (28,2%), PODEMOS-IU (26,2%), PSOE (18,9%), serían los resultados de este estudio. Son varios los sondeos que vienen pronosticando el sorpasso, mediante el que la confluencia de los partidos de izquierdas adelantaría al PSOE y se consolidaría como alternativa de voto útil al PP en las elecciones del 26J. La coalición de Podemos con Izquierda Unida para presentarse de manera conjunta ante las elecciones del próximo 26J, obtendría un mayor número de papeletas. Así se desprende del avance de una encuesta de Metroscopia para el diario El País, en la que se pone de manifiesto que la alianza fortalece su posición frente al PSOE. Según otro sondeo de Invymark para La Sexta, dado a conocer este pasado sábado 30/04/16 Podemos adelantaría ya al PSOE en intención de voto incluso en solitario, sin contar con una posible alianza con IU para concurrir juntos a los próximos comicios. El PSOE el haber puesto en circulación como moneda de curso legal la especie de que el pacto con Ciudadanos y sus cuarenta mariachis iba a misa, y que además a semejante aquelarre se podía unir la orquesta Podemos, era pretender hacer creer que dos más tres son y que los obispos levitan. Y así ha ocurrido hasta que la realidad se ha impuesto al esperpento y la superstición. A ver ahora cómo arreglan este descomunal entuerto que ha pillado a justos y pecadores con el carrito de los helados. No olvidemos que la insólita operación PSOE-Ciudadanos fue aprobada en consulta por la militancia y refrendada por el mismísimo Comité Federal, que además validó mantener a Pedro Sánchez, el maestro alquimista, como líder supremo del partido hasta las elecciones. Este maestro se pensaba que con los 90 escaños del PSOE y los 40 de C`S lo llamaron “la vía 169” confundiendo de todas a todas la ambición con la realidad. Creyéndose que más bajo que habían caído el 20-D, no podían caer, nada más alejado de la realidad, no dándose cuenta que con su actitud de negociar con esta derecha se sumaban a los pasos que había dado el PASOK griego, esta operación cosmética, rayana en la ciencia-ficción, que ha sido coreada como una genialidad por parte del séquito adicto y las terminales mediáticas implicadas. Es lo que tienen todos las Iglesias y los Ejércitos. Que cuando el jefe manda “por ahí”, hablando ex cátedra, todos aprietan el paso impasible el ademán aunque al fondo solo esté el abismo. La doctrina ahoga la vida porque exige desprenderse del espíritu crítico. Cosas de la obediencia debida. El gran dramón que es para el PSOE, es que su rechazo a sumar con Podemos, el único partido sin vínculos con la oligarquía dominante, pone en evidencia que Ferraz es el principal responsable que el Partido Popular siga en el poder. Lo cuente como lo quieran contar. Qué falta de visión, cómo podrían ignorar que los compañeros de cama C´s era un viaje a ninguna parte. Los visionarios del PSOE pensaban que podían repetir la carambola a tres bandas de la Transición, confundiendo “las churras con las merinas” no dándose cuenta que la memoria es traidora y la ambición mata. Creían estos “cerebros de Ferraz”¿que el statu quo de Podemos, era como aquel PCE de Santiago Carrillo y que dándoles unos “caramelos” de cargos lograrían succionar a sus cuadros políticos? Como ocurrió en aquel entonces con la camada carrillista. Dando la casualidad o no tan casualidad, que estos son los visionarios del PSOE hoy. Estas personas sin tener un concepto claros de sí mismos y sin un pensamiento críticos, sin tener una conciencia clara negándose a hacerse una autocritica; con sus cabezas mal amuebladas, imitadores de un tiempo pasado, encumbrado en poltronas, llevando a un partido con una tradición de lucha en una caída a tumba abierta.

José María Domínguez

Miembro de la Coordinadora d’Esquerra Socialista del PSPV-PSOE

PODEMOS Y EL TOTALITARISMO SOCIAL

13105819_10206429300434530_411439441_oYa establecía Ximo Puig la curiosa similitud entre las formulaciones teóricas de Gaetano Mosca, intelectual de principios del s.XX que acabó por simpatizar con el fascismo de Mussolini, y el discurso central del partido político Podemos.

El pensamiento de Mosca, y de otros intelectuales de principios de su siglo, entraría en la clasificación de “teorías elitistas de la democracia”. Con tal de ser lo más sintéticos posibles, Mosca, y otros tantos autores de este mismo periodo, comparten la misma visión sobre la democracia: no se trata más que de un sistema de selección de élites, clase política, oligarquía o como prefiramos llamarlo. Para explicarlo mejor vamos a utilizar el ejemplo que nos daba Ximo Puig en su día: Gaetano Mosca afirmaba el concepto de “clase política” en referencia a una élite dominante del estado, reducida en número, de difícil acceso y que de facto dominaba a las masas populares. Venía a decir que la clase política era una clase social diferenciada del resto: las clases populares. Algo parecido a que quería decir también Robert Michels sobre la vida interna de los partidos con su “ley de hierro de la oligarquía: una oligarquía “domina” al resto de la base del partido. Llegados a este punto a alguien le sonará el famoso enfrentamiento casta-pueblo, que tanto abunda en el discurso de la formación morada.

Volviendo al origen, la afirmación que hizo en su día el actual President de la Generalitat algo de razón tenía: Podemos se sirve del conocimiento que ya han usado otros movimientos de masas. Esto en sí no es ni bueno ni malo, pues Gaetano Mosca simplemente escribió sobre la realidad de la existencia de una clase social. Lo realmente interesante de la actualización que le da Podemos a la idea es cómo, en primer lugar, le aplican un principio de polarización ideológica y construcción del discurso con la dicotomía casta-pueblo y, en segundo lugar y más importante, la cultura política que genera este pequeño trabajo de ingeniería del pensamiento político.

Si nos centramos en el efecto secundario de su discurso, mi conclusión es que no es arriesgado decir que Podemos es un partido (o movimiento, como prefieren llamarse) totalitario y que comparte más de un paralelismo con el fascismo. Antes de que nadie se rasgue las vestiduras: no, no piensen en Stalin. A diferencia de los totalitarismos del siglo XX, el de Podemos no es tanto una forma de ejercer el poder como de construir el discurso. Si analizamos en detalle lo que implica el discurso casta-pueblo vemos que no se trata de una polarización entre ideologías o propuestas políticas. Aunque tenga implicaciones de identidad y clase social, el eje clásico simplemente referencia a dos conjuntos de políticas clasificadas como tal, (no vamos en esencia más allá de educación pública o privada, por ejemplo). El discurso de Podemos, centrado en la polarización casta-pueblo pretende abarcar todo. Toda la sociedad entra dentro de la cosmovisión casta-pueblo: virtuosos contra corruptos, políticos contra la ciudadanía, los de arriba contra los de abajo. El problema de la polarización que establece Podemos es que se ejerce sobre la identidad de los grupos y los individuos, no sobre ideologías. La consecuencia de ello es que no estar en su bando implica, sencillamente, que no eres de “los buenos” y por lo tanto se te debe negar todo reconocimiento. No hay ni argumento, ni debate porque no se debaten argumentos en el discurso de Podemos. Todo acaba y empieza con un “conmigo o contra mí”.

La demostración de este “totalitarismo social” de Podemos se encuentra con un simple paseo por redes o por los medios: toda opinión contra Podemos es suprimida o anulada por una horda de seguidores que no oponen ningún argumento más allá del “dices eso porque formas parte de la casta” (para resumir y como argumento tipo). Da igual que seas un pobre diablo que comentaba una noticia en la web de El País o un periodista de renombre (que se lo digan a Antón Losada, a quien su última crítica a Podemos le valió el apelativo de “perro del PSOE” en redes): si osas mostrar aunque sea la más mínima crítica al movimiento pasas a ser cómplice del enemigo, y por lo tanto no mereces reconocimiento a ojos del pueblo. Se trata de la falacia ad hominem hecha discurso político.

Hete aquí la genialidad y el monstruo que ha creado el club de la Complutense. Como buenos comunicadores, crearon el discurso con el que han pretendido abarcar a toda la sociedad y de paso han convertido en “el mal” a todo aquel que no se les una de forma total y absolutamente acrítica. Podemos ha convertido el desprecio y el odio en discurso político válido.

 

Andreu Moratal Ferrando

Miembro d’Esquerra Socialista del PSPV-PSOE

LA VEU DELS SENSE VEU

enric_palanca_alcaldeNo digas clases trabajadoras, di con una vanguardia que dice interpretar sus intereses y su voz. No es lo mismo. La clase trabajadora votó con fruición al partido socialista ¿Estaban siendo víctimas de una alucinación colectiva? Es el problema de la vanguardia, que al no convencer a las masas no aspira a ello sino a capitalizar su indefinición para apoderarse del estado. Como democráticamente no puede hacerse, se recurre al golpe de estado o a la idea de que algún día la gente los vote. Para eso, claro está, hay que camuflarse de radicales de izquierdas que no quieren gobernar a cualquier precio pero sí evitar que los partidos que sí son de masas como el socialista lleguen a gobernar, favoreciendo los gobiernos de derechas que aumentan la contradicción intrínseca del sistema. Ese es el sentido de esos partidos de vanguardia. En la práctica ni llegan a ser revolucionarios ni llegan a ser reformistas. Se convierten en la mejor alianza de la derecha que aprovecha su radicalidad verbal para reprimir a las masas con leyes mordaza, pero en realidad no tienen nada que temer pues estos revolucionarios de boquilla no se preparan para ninguna revolución y tienen un lenguaje tan excluyente que nunca penetra en las mayorías. ¿Me he explicado bien? Ni los cinco millones de votos de Podemos, con todas su confluencias llega a la mayoría del electorado, por meritorio que sea el resultado. Al final llegamos al mismo callejón sin salida. Ese es el callejón al que se dirige Podemos al no haber podido suplantar al partido socialista. Si no es ahora, Podemos avanza hacia ese partido socialdemócrata que desde siempre ha sido el objetivo a batir de las vanguardias. Vanguardias que se convierten en elementos reaccionarios, partidos del sistema. Un recambio del bipartidismo. Nada cambia excepto los nombres y el desencanto de la población que pensaba que eran otra cosa.

Enric Palanca Torres

Membre d’Esquerra Socialista del PSPV-PSOE

Alcalde de Pobla de Farnals

VIH: MATERIA PENDIENTE

Ana_IbañezHay un colectivo del que poco nos acordamos. Un colectivo que ha sufrido y sigue sufriendo una gran discriminación y estigmatización. Un colectivo compuesto por personas que mueren mucho antes socialmente que biológicamente y cuya evolución en derechos sociales tendría que haber sido mucho más fructífera. De hecho, actualmente hemos retrocedido al igual que en otras muchos aspectos y áreas en los que habíamos avanzado.
Hablo de las personas con VIH. La situación en España es mucho más preocupante de los que nos parece. En España es la que cuenta con un mayor índice de nuevos casos de personas infectadas de VIH en Europa.
Las campañas de prevención no están funcionando y han llevado a que la lucha contra el VIH se convierta en una problemática con soluciones meramente asistenciales. Asistenciales, siempre que sean personas con derecho a cobertura sanitaria. Las personas extranjeras que no tengan derecho a cobertura sanitaria pública no tienen derecho a ser atendidas, a no ser que sea una urgencia médica, ya que además recordemos que el Gobierno Central ha impedido que la intención de la Comunidad Valenciana asuma competencias en sanidad para atender a personas extranjeras. Ante el rebrote de esta terrible enfermedad, la administración pública se vuelve a cruzar de brazos una vez más, a mirar para otro lado y a intentar que no se provoque una indeseada alarma social… mientras siguen habiendo infecciones que permanecen ocultas gracias al tabú de esta enfermedad (que bien les viene a la administración pública que esta enfermedad se mantenga en secreto).
No podemos seguir mirando hacia otro lado. Es un deber denunciar la situación de desprotección de esta falta de prevención. Es necesario solicitar a las autoridades competentes la puesta en marcha de campañas de prevención y detección precoz del VIH.

 

Ana Ibáñez

Secretaria de Igualdad del PSPV-PSOE de Benidorm

Trabajadora social

DEMOCRACIA Y REVOLUCIÓN

ypjEl terrorismo fundamentalista ha vuelto a conmocionar a Europa con un brutal derramamiento de sangre en su propio territorio, en París. El terrorismo, con su acción criminal, no sólo tiene como fin infundir terror y buscar la dominación a través del mismo, también crear alarma social con fines políticos. En este sentido, el grupo conocido como Daesh o ISIS, el autoproclamado «Estado Islámico», ha tomado por la fuerza el control de un amplio territorio entre Irak y Siria, implementando un modelo político que pretende imponer al resto de pueblos de la región y del mundo; el del takfirismo, atroz dictadura que pervierte los principios islámicos, un auténtico fascismo teocrático que hace rutina de la violación de los derechos humanos y los crímenes contra la Humanidad, en una vorágine de brutalidad como la que el nazismo desató contra los pueblos de Europa. De este horror, en la espiral de muerte de la guerra civil siria, huyen las multitudes que ante nuestra puerta pidien refugio. De ahí salen los criminales que asesinan en París, al igual que lo hacen a diario en Siria e Irak. La acogida a los refugiados y la lucha contra el fascismo „del color que sea„ es obligación moral y humana para toda la Unión Europea, y para nosotros como socialistas debe entenderse desde la solidaridad internacionalista directa.

No podemos contemplar la situación de forma despolitizada, ni pensar meramente en soluciones policiales o militares unilaterales. Cuando se plantea la intervención internacional, parece no haber alternativas entre terrorismo, dictadura y bombardeos, pero existe: urge tomar partido por quienes ante el horror del fundamentalismo, la guerra y la dictadura, defienden la democracia y abren un camino revolucionario hacia la emancipación de los pueblos y mayorías sociales. Los kurdos de la región del norte de Siria, Rojava, son primera línea de combate contra el fanatismo terrorista, pero el fusil de las Unidades de Defensa del Pueblo (YPG-YPJ) y de las Fuerzas Democráticas de Siria no va solo. Va junto a un esperanzador y revolucionario proyecto de democracia, que han activado en la región los pueblos kurdo y de otras identidades históricas presentes, con una Constitución democrática y confederal, que defiende la igualdad de género, la interculturalidad, la visión social de la economía y la ecología.
Este foco de libertades, feminismo y transformación social en Oriente Medio es propuesta de futuro para una Siria democrática, construida por su propia sociedad. ¿Permitiremos que sea ahogado por el terrorismo, apoyado por gobiernos islamistas de la región, temerosos de que cunda el ejemplo? Aquí está la lucha y victoria real contra la barbarie. Es fundamental el apoyo de Estados democráticos y partidos progresistas a la lucha de los demócratas contra el Daesh, pues así es como se vencerá al terrorismo, no con la fallida política de intervención unilateral y guerra imperialista que lo ha alimentado. No miremos a otro lado frente a la guerra de emancipación y liberación de los pueblos de Oriente Medio contra el fundamentalismo, porque es la nuestra.

Kilian Cuerda Ros

Portaveu-Coordinador, Esquerra Socialista del PSPV-PSOE

Article publicat originàriament en Levante-EMV: http://www.levante-emv.com/opinion/2015/11/20/democracia-revolucion/1343863.html

¡QUÉ COSAS TIENE EL PANCHITO!

choquehuanca_conferencia_valencia1El pasado martes tuve la ocasión de asistir a una conferencia ofrecida por el Canciller del Estado Plurinacional de Bolivia, David Choquehuanca. Al acto ofrecido en el Ateneo Mercantil de Valencia asistió lo más granado de la izquierda y cholos bolivianos que querían arropar a sus compatriotas. La sala estaba llena y expectante. No todos los días viene un alto dignatario del MAS a contarnos algo cara a cara sin el filtro de los medios de comunicación dominantes. Dio la bienvenida Mónica Oltra, se interpretaron los himnos de España (sic.) y de Bolivia. El lo-lo-lo-lo conocido como Marcha Real y el himno de Bolivia, cantado por todos los presentes que se lo sabían, con un puño en el corazón y otro alzado al frente, no había duda de que la cosa prometía, de que alguien nos iba a dar una lección.
Saltó a la palestra un hombre sencillo, sin traje de chaqueta pero muy abrigado, como alguien que todavía se adapta a otro clima. Comenzó a hablar, rodeado de banderas de Bolivia, España, Comunidad Valenciana y una multicolor losanjeada llamada “Wiphala”. Como veremos, no es una bandera cualquiera como para que se le tenga que asignar un territorio o una etnia.
De repente, alguien que se suponía nos iba a hablar de explotación, de socialismo y de muchos tópicos latinoamericanos, comienza hablando de que todos los que beben la leche de Pachamama son hermanos y que esa leche es el agua. Prosigue en que somos hermanos no solo todos los humanos sino los animales y las plantas, puesto que nos amamanta Pachamama. El rojerío patrio daba tregua: podría hablar de la diosa Cibeles, de Gea o de cualquier otro mito: hay recursos estilísticos para todos los gustos… Pero prosigue Choquehuanca con que hay que ir más allá, que no se puede hacer una reunión cuando la luna es nueva, pues una reunión se hace para manifestar una opinión y si la luna no se manifiesta el hombre tampoco. El personal asistente ya estaba fuera de órbita. Hablando del cosmos, de la Wiphala, del cosmocer… ¡Qué cosas tiene el panchito! Bien podría haber dicho alguno, pero el rojerío es así de falso cuando se trata de dar la razón a “uno de los suyos”. Alguno echaría en falta a Chávez y otros a Allende. El respetable aguantó porque había un póster de Evo Morales, pero no me pareció extraño ver en algunos rostros de los asistentes la misma perplejidad que la que mostraría un franciscano en el Perú hace cinco siglos. Pero la paciencia es virtud, y terminó Choquehuanca hablando de las multinacionales que no pagaban el agua que consumían, entre otras cosas. La gente -y sospecho que muchos cholos presentes- ya escuchaban algo de lo que venían a escuchar. El ambiente se iba caldeando y se llegó a interrumpir la conferencia con vivas a Bolivia, aplausos y reclamando “mar para Bolivia”. Choquehuanca respondió a su público y cerró con un “jallalla Bolivia” bien rotundo. Aplausos, danzas tradicionales y mucho agasajo al canciller. Ciertamente, Athauhalpa estuvo entre nosotros.
¿Pero qué entendieron muchos de los que asistieron? Pues se negaron a entender. Prefirieron ver al panchito -que así se les conoce de forma despectiva y racista a todos los amerindios americanos- y su discurso con una benevolencia condescendiente digna de Francisco de Vitoria. Choquehuanca estaba hablando de un enfoque indígena y es normal que choquen trenes en nuestra conciencia. Nunca entenderemos a un indígena si nos dejamos engañar por la apariencia de compartir una lengua. La conferencia iba de socialismo pero no desde una base marxista y por lo tanto materialista, sino de un marxismo sin Marx, sin necesidad ideológica de Marx, la conferencia era la explicación de cómo se puede hacer tortilla de patatas sin huevo ni patatas. ¡Y se puede! Hablar de la Wiphala era hablar de la bandera del universo y hablar del resto de banderas era hablar de lo que nos separaba. Para Choquehuanca, el consenso era la clave de un gobierno democrático, pero no un consenso ramplón y mostoso, sino un consenso que actúa “por lo que debe ser” sin renunciar a la discrepancia y al enfrentamiento. El cosmocer que exponía David era una forma de entender que nada existe si no existe el resto. No defiende un inmovilismo si dos fuerzas chocan. Al contrario, defiende una acción que no contempla la eliminación del rival, de su extinción ¡Qué lección nos dió Choquehuanca! Es otra forma de entender el consenso imposible en nuestra concepción occidental donde los dioses ocupan su lugar matando a los más viejos o negando su existencia… Estamos ante un indigenismo que entiende la sociedad de otro modo y que aboga por combatir el individualismo. El gobierno de Bolivia es un gobierno de mayoría democrática que actúa -o pretende actuar- con una conciencia global.
El público se quedó con que la industria nueva boliviana iba a ser sostenible, adquiriendo tecnología sostenible de Francia y Alemania (España podría haber estado ahí pero hemos perdido mucho en esa materia), pero no se quedó con que para adquirir nueva tecnología iban a enviar a estudiar a todos los que supieran inglés de su país, pues no podían esperar a que los campesinos aprendiesen porque la urgencia marca los tiempos. Si no existiese esa cosmovisión, ¿A qué santo iban a enviar a los hijos de los criollos, a los cholos bien posicionados de escuela de pago al extranjero? Pues dijo Choquehuanca que estaban pensando en Bolivia.
Entonces y para concluir, Choquehuanca expuso una teoría sobre el estado del bienestar y la democracia mediante alegorías y lenguaje autóctono. No habló del proletariado o del indígena capaz de hacerse cargo del mundo, sino de interdependencia de todos los sectores de la sociedad boliviana. Habló de la interdependencia de todo el sistema universal entre el que destaca la naturaleza en su conjunto como sujeto activo. Todos somos importantes, todos tenemos derechos y por eso la solución está en todos y en todo, en vez de pensar que un grupo social puede ser una suerte de demiurgo capaz de ser autosuficiente a fuerza de voluntad y adoctrinamiento.
Eso fue de lo que nos habló Choquehuanca, de eso hay que debatir. Mucho me temo que algunos sigan pensando que lo de Bolivia es un socialismo bastardo y ñoño, necesario en el juego de alianzas y bloques extempóreos. Mucho me temo que algunos sigan pensando “¡Qué cosas tiene el panchito!”

Enric Palanca Torres
Alcalde de La Pobla de Farnals
Miembro de la corriente Esquerra Socialista del PSPV-PSOE